El padre no puede negarse a ejercer la custodia compartida si concurren los requisitos que justifican su establecimiento.

Elena Navarro Barragán, 

Colaboradora editorial. 

@elenanav78

Los hechos suceden tras el divorcio de una pareja y el intento de la madre de llegar a un acuerdo con el padre de su hija menor de edad, ésta propone al padre que se hiciera cargo de la pequeña en condiciones de igualdad para poder reincorporarse al mercado laboral. Tras meses de intento de negociaciones entre las partes, incluido el intento de mediación entre los abogados, tuvo que interponer demanda contenciosa contra su ex pareja ante la negativa de éste de asumir la custodia compartida, alegando falta de tiempo e imposibilidad de llevar a su hija al colegio debido a su horario laboral y que su madre, único familiar que podría ayudarlo, era mayor.

Para la demandante las excusas de su ex pareja no le parecían justificación suficiente, ya que es cierto que los horarios laborales pueden impedir la atención de los hijos a la hora de llevarlos al colegio, la mayoría de españoles que trabajan con hijos en edad escolar no tienen otra opción que tirar de ayudas familiares o cualquier otro tipo de ayudas para poder cumplir con sus horarios laborales y cubrir necesidades de sus hijos. En cuanto a la edad de su madre, que si bien es cierto que es una mujer de 68 años, está en plenas facultades, tiene coche propio, conduce y atiende a otro nieto de la misma edad que su hija durante dos semanas al mes, de otro hijo que también está separado.

El Juez ha otorgado la custodia compartida como solicitaba la demandante por los efectos positivos que tiene, pues así se garantiza a los hijos la posibilidad de disfrutar de la presencia de ambos progenitores, pese a la ruptura de las relaciones de pareja, siendo tal presencia similar de ambas figuras parentales y constituye el modelo de convivencia que más se acerca a la forma de vivir de los hijos durante la convivencia de pareja de sus padres, por lo que la ruptura resulta menos traumática.

En el juicio no se pusieron en duda las dificultades que al demandado le supone el establecimiento de una custodia compartida si se mantiene el horario laboral que manifestaba tener, pero tampoco se pone en duda la situación de la madre y sus perspectivas laborales. Ambos progenitores se encuentran en una situación similar familiar por ello se abona la conveniencia del establecimiento de una custodia compartida, es posible que sea necesaria la ayuda de terceras personas, la búsqueda de flexibilidad laboral, etc… a fin de que la menor pueda permanecer con sus dos progenitores de forma igualitaria.

Fuente: diariolaley

 

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