STS declara nulo un contrato de permuta financiera y obligán al Banco Popular Español a abonar todas las cantidades percibidas.

Redacción editorial, 

María José Rubio García. 

El Sr. Prudencio , actuando en nombre y representación de Free Final S.L., y en su propio nombre como avalista, suscribió el 19 de febrero de 2007 con el BANCO DE ANDALUCÍA (actualmente BANCO POPULAR ESPAÑOL S.A.) un contrato de permuta financiera con vencimiento el 22 de febrero de 2013.

Todas las liquidaciones del contrato fueron negativas para el cliente, que pagó en total 72.009,68 euros.

El 6 de octubre de 2014, el señor decide interponer demanda por existir vulneración de la normativa reguladora de las condiciones generales de la contratación, la protectora de los consumidores y usuarios, la financiera y bancaria, y la relativa a la existencia y perfección de los contratos.

La parte demandante alegaba que se le ofreció  la contratación de un “seguro” para un préstamo del cual era avalista, sin que se le explicara la verdadera naturaleza del producto y los riesgos que el mismo entrañaba.

La entidad demandada se opuso a la pretensión alegando: caducidad de la acción de nulidad ejercitada al haber transcurrido el plazo de cuatro años, desde la fecha de formalización del contrato y  que desde el 22 de febrero de 2013 no existe dicho contrato de permuta financiera que vincule a las partes porque venció en dicha fecha y porque el demandante tenía suscritos con la entidad demandada varios fondos de inversión, seis seguros y seis préstamos hipotecarios, entre ellos el que servía de cobertura a la permuta financiera; que el demandante tenía conocimientos financieros suficientes para comprender los riesgos del producto contratado.

La sentencia de primera instancia estimó la demanda, declaró la nulidad del contrato de permuta financiera de 19 de febrero de 2007 y condenó a la demandada a restituir las cantidades abonadas. Por lo que recurrieron  insistiendo en que no hay error en el consentimiento prestado. La Audiencia rechazó la caducidad de la acción, pero consideró que no procedía declarar la nulidad del contrato al no apreciar error en el consentimiento.

El demandante interpone recurso de casación en su modalidad de interés casacional. solicitando que, se confirme la sentencia de primera instancia, por la que se declaró la nulidad del contrato y la restitución de las cantidades abonadas.

El Tribunal Supremo decidió, estimar el recurso, ya que, el  producto fue suscrito sin que la entidad financiera hiciera, un estudio previo de las condiciones económicas y empresariales del cliente para asegurarse de la adecuación de los productos ofrecidos a su situación económica y perfil inversor, y sin que tampoco ofreciera una información comprensible y adecuada, además para excluir la existencia de error o su carácter excusable no es bastante el mero contenido del contrato,y su lectura por parte del cliente, ni basta una mera ilustración sobre lo obvio, sino que la información tiene que ser más concreta y, en particular, advertir debidamente al cliente sobre los riesgos asociados, así como sobre el coste de cancelación.

Fuente Institucional

 

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