¿Si alquilo mi casa como vivienda turística tiene alguna implicación tributaria? La respuesta es clara #CompartirConocimiento

Antes de alquilar nuestra vivienda habitual para uso turístico debemos saber qué implicaciones fiscales tiene y, en este caso, es muy importante: tras dicho alquiler no se va a considerar a efectos tributarios como vivienda habitual para la posible deducción por inversión en vivienda habitual

Estefanía Harana Suano, Colaboradora Editorial.
@fannylaw92

¿Tienes pensado alquilar tu casa para los meses de verano? Primero debes informarte al respecto si te interesa realmente hacerlo para tu Declaración de la Renta.

Si una persona alquila su vivienda habitual como vivienda turística para los meses de verano ¿se sigue considerando vivienda habitual dicho inmueble en relación a la deducción por inversión en vivienda habitual?

Para ello, en primer lugar, debemos señalar que dicha deducción fue suprimida a partir de 1 de enero de 2.013 por la Ley 16/2016, pero se introduce un régimen transitorio para los contribuyentes que hubieren adquirido dicha vivienda antes de la fecha señalada y que, por tanto, sí podrán continuar aplicándose dicha deducción. Pero, para ello, es necesario que hubiera practicado dicha deducción en relación con las cantidades satisfechas por la adquisición de dicha vivienda por un período impositivo devengado con anterioridad a 2013. En caso de cumplir dichos requisitos, el contribuyente puede acogerse al régimen transitorio y, por tanto, puede tener derecho a la deducción por vivienda habitual.

Teniendo esto claro, debemos analizar la importancia del concepto de vivienda habitual a efecto de esta deducción: según la Ley del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas se considera como tal la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años pero esta importancia de la perspectiva temporal no se ven alteradas por las ausencias temporales. 

Ahora bien, declara también el reglamento de dicho impuesto que la vivienda para que se considere habitual debe ser habitada de manera efectiva y permanente por el contribuyente en un plazo de doce meses a partir de la fecha de la adquisición o de la terminación de las obras. Es decir, todo inmueble que sea vivienda habitual seguirá siéndolo si continúa siendo su residencia habitual a título de propietario, perdiendo dicha condición en el momento en que se pierda cualquiera de los dos requisitos básicos: pleno dominio y residencia habitual. 

De todo ello, podemos deducir que si alquilamos la vivienda aunque sea por cortos períodos de tiempo pierde totalmente su carácter de vivienda habitual y, como consecuencia, no se puede beneficiar del régimen transitorio de aplicación de la deducción de vivienda habitual así como los beneficios fiscales que pueda obtener por considerarse vivienda habitual. 

Es decir, desde el momento en que se alquila la vivienda pierde el derecho a la deducción debido a que ya no se considera vivienda habitual pero sí se considera como tal los meses previos a los que se alquile en el primer año y, por tanto, sí aplicable la deducción referida durante esos meses anteriores.

Pero, ¿qué sucede cuando finaliza el alquiler turístico? Pues que el contribuyente podrá volver a tener derecho a la deducción a partir de aquel momento en el que vuelva a reunir los requisitos para que la vivienda vuelva a considerarse vivienda habitual, es decir: utilización efectiva y permanente por parte del contribuyente durante al menos tres años y tendrá que esperar este período para poder volver a deducirloa en su renta.

Por ello, es muy importante analizar las consecuencias jurídicas y fiscales que tienen los actos por pequeños que parezcan y es muy importante analizarlas detenidamente para que antes de llevarlos a cabo conozcamos todas las consecuencias e implicaciones que pueden conllevar a los contribuyentes y que puedan actuar con conocimiento de causa. 

Fuente Institucional

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