Redacción Editorial, 

Pilar Nafría Garcia. 

El 12 de julio a través de una resolución se incoó expediente de declaración de Bien Cultural de Interés Nacional, en la categoría de Monumento Histórico, a favor del edificio de viviendas de la calle Roselló, 36, en Barcelona, y de delimitación de su entorno de protección.

Cabe destacar que no sólo se han cumplido todos los trámites preceptivos en la instrucción del expediente de acuerdo con lo establecido por la Ley 9/1993, de 30 de septiembre, de patrimonio cultural catalán sino que también en el mencionado expediente constan los informes favorables del Consejo Asesor del Patrimonio Cultural Catalán y del Institut d’Estudis Catalans.

Por todo esto, y a propuesta de la consejera de Cultura, el Gobierno ha acordado:

En primer lugar, declarar Bien Cultural de Interés Nacional, en la categoría de Monumento Histórico, el edificio de viviendas de la calle Rosselló, 36, en Barcelona.

A continuación, y en consonancia con lo establecido anteriormente se acuerda delimitar el entorno de protección de este monumento. Así mismo, se incluye como objeto de protección el subsuelo del monumento.

Finalmente se establece que se deberá dar publicidad en los diarios oficiales correspondientes, tanto estatales como autonómicos, a este Acuerdo, de conformidad con lo previsto en el artículo 12 de la Ley 9/1993, de 30 de septiembre, del patrimonio cultural catalán, y notificarlo a las personas interesadas y al ayuntamiento del municipio donde radica el bien.

Para concluir, se dispone que contra este Acuerdo, que agota la vía administrativa, puede interponerse recurso potestativo de reposición ante el Gobierno de la Generalidad de Cataluña, en el plazo de un mes, o bien recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en el plazo de dos meses, a contar, en los dos casos, desde la publicación en los diarios oficiales correspondientes o, en su caso, desde la correspondiente notificación.

Con el propósito de comprender las razones por las cuales este edificio de viviendas debe ser declarado como Bien Cultural de Interés Nacional se exponen las características que lo hacen único. Para empezar, este edificio fue proyectado en el año 1929, por el arquitecto Josep Lluís Sert, tratándose de uno de sus primeros proyectos junto con el edificio de la calle Muntaner. De esta forma, constituyó una pieza clave para entender la evolución de la arquitectura contemporánea en un momento de renovación arquitectónica internacional.

En definitiva, la influencia que tuvo este edificio en la arquitectura moderna es equivalente a la de la Casa Bloc, declarada Bien Cultural de Interés Nacional en el año 1992.

En cuanto a la justificación del entorno de protección que se debe establecer entorno al edificio, esta se encuentra en que resulta necesario proteger la pervivencia de sus múltiples valores culturales en las mejores condiciones posibles. Se trata de evitar que determinadas alteraciones en el entorno de protección causen daños o afecten de alguna manera a los valores, la contemplación o el estudio de este monumento histórico.

Como no podría ser de otra manera, dicho entorno de protección se implantará con la condición de guardar un equilibrio entre la necesidad de crear esta área de protección alrededor del bien que garantice suficientemente la preservación, y la voluntad de no afectar más espacios de los estrictamente necesarios. Así, se incluirán en el entorno de protección las dos fincas adyacentes al monumento, así como la franja de espacio público a la que dan frente.

Fuente institucional

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