¿Los descuentos a empleados se consideran retribución en especie? La DGT esclarece la cuestión #CompartirConocimiento

El asunto que se ha debatido en la Dirección General de Tributos (en adelante, DGT) es si aquellos descuentos que las empresas le ofrecen a sus empleados se consideran retribución en especie cuando esos mismos descuentos se les ofrece, a su vez, a otros empleados externos.

Estefanía Harana Suano, Colaboradora Editorial.
@fannylaw92

¿Qué sucede cuando una empresa le proporciona descuentos a sus empleados para adquirir los productos que se comercializan dentro de la misma? Este tema ha sido debatido por la DGT debido a una consulta tributaria realizada por una empresa dedicada al sector de los cosméticos. 

Dicha entidad, les ofrecía a sus empleados la posibilidad de adquirir sus productos con ciertas ofertas y descuentos pero, la cuestión a debatir principalmente es el hecho de que no solo se les ofrecía a sus propios empleados y sus filiales, sino que esos mismos descuentos se les brindaba a empleados de grandes empresas cuyas oficinas se situasen cercanas a la sede central de la empresa. Es decir, esos precios y condiciones más beneficiosas no son solo para sus propios trabajadores sino también para los empleados de grandes empresas contiguas a su sede. 

Para estudiar detenidamente este asunto debemos puntualizar un par de definiciones muy relevantes para este asunto:

🡪 ¿Qué se consideran rendimientos del trabajo?

Según el art.17.1 de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, LIRPF) ‘’son todas las contraprestaciones o utilidades, cualquiera que sea su denominación o naturaleza, dinerarias o en especie, que deriven, directa o indirectamente, del trabajo personal o de la relación laboral o estatutaria y no tengan el carácter de rendimiento de actividades económicas’’.

🡪 ¿Qué se consideran rentas en especie?

El art.42.1 LIRPF establece que ‘’constituyen rentas en especie la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bines, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aún cuando no supongan un gasto real para quien las conceda. Pero cuando el pagador de las rentas entregue al contribuyente importes en metálico para que éste adquiera los bienes, derechos o servicios, la renta tendrá la consideración de dineraria’’.

Pero llegados a este punto tenemos que traer a colación el art.42.2 LIRPF donde establece que expresamente que no se consideran rentas en especie el descuento porcentual que se les ofrezca a los trabajadores por las compras que se realice de los productos que comercializa su empresa ya que se considera una obtención de los productos por precio inferior al normal del mercado.

Es decir, nos encontramos ante el hecho de que si la renta en especie se proporciona por empresas que tengan como actividad habitual la realización de las actividades que dan lugar al mismo, la valoración no podrá ser inferior al precio que se oferta el público siendo este precio el previsto en la ley deduciéndose los descuentos ordinarios o comunes. Por ello, los descuentos ordinarios o comunes son para todo el público en general por lo que en ningún caso puede llegar a concluirse que forme parte de un rendimiento de trabajo en especie para los trabajadores.

🡪 ¿Cuáles son los descuentos ordinarios o comunes?

Según el art.43.1.1.f) LIRPF, son los que sean ofertados a otros colectivos de similares características a los trabajadores de la empresa, los descuentos promocionales que tengan carácter general y se encuentren en vigor en el momento de satisfacer la retribución en especie y cualquier otro distinto siempre que no excedan del 15% ni de 1.000 euros anuales. Es decir, nos encontramos ante tres tipos de descuentos comunes.  

En función de lo anteriormente expuesto y analizado, nos dice la DGT que no se puede considerar que existe retribución en especie para los trabajadores de la empresa por el descuento obtenido en la adquisición de bienes o servicios si corresponde con descuentos ordinarios o comunes anteriormente señalados pero sí los excesos sobre ellos.  Y más aún para la entidad consultante de cosméticos, ya que el volumen de ventas de sus propios empleados beneficiados con el descuento resulta muy inferior al de los empleados de otras empresas cercanas a la sede central que superan el volumen de ventas con esos descuentos.

Por todo ello, se ha determinado que estos descuentos ofrecidos no pueden ser considerados rendimientos de renta en especie de sus trabajadores sino que son descuentos comunes u ordinarios sin duda alguna.

Fuente Institucional

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