La exención de IRPF para mayores de 65 años por venta de vivienda habitual: el Supremo nos resalta sus requisitos imprescindibles #CompartirConocimiento

Se le plantea al Alto Tribunal la siguiente cuestión: ¿es suficiente cumplir con el requisito de edad (que, en este caso, es tener un mínimo de 65 años) para que la exención se pueda aplicar? ¿es necesario que concurra algún requisito adicional?

Estefania Harana Suano, Colaboradora Editorial.
@fannylaw92

El caso que se le plantea a nuestro Alto Tribunal es el siguiente: una pareja de más de 65 años de edad quieren aplicarse ambos en su declaración del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF) la exención para mayores de dicha edad por venta de vivienda habitual que recoge nuestra actual legislación tributaria de dicho impuesto, más concretamente lo establecido en el art.31.4.b) del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, LIRPF).

Pero, para dar un criterio fundado en derecho, nuestro tribunal desea remontarse tiempo atrás y estudiar toda la situación del matrimonio. En primer lugar, dicho matrimonio se celebró en el año 1973 y desde el mismo momento en que dicha celebración tuvo lugar ambos residieron juntos en la vivienda que es objeto de litigio pero hay que resaltar que esta era en ese entonces propiedad privativa únicamente del marido ya que había sido adquirida por herencia familiar. Y resulta que hasta el año 2.003 no se aporta a la sociedad de gananciales que es cuando ya sí se entiende que la vivienda es propiedad del matrimonio. Siendo en el año 2006 cuando ambos suscribieron un contrato de permuta del inmueble que hasta ese momento constituía su vivienda habitual.

Pues bien, ¿cuál es el objeto que hay discutir y esclarecer? El Tribunal Supremo considera necesario determinar si, en el ámbito del IRPF, para considerar exenta la ganancia patrimonial obtenida por la transmisión por mayores de 65 años de su vivienda habitual, basta con que haya sido su residencia habitual durante tres años o es necesario que haya tenido pleno dominio de la misma durante el mismo período de tiempo.

La Oficina gestora lo tenía claro: consideraba que el marido sí cumplía con el requisito de vivienda habitual y la ganancia patrimonial derivada de la transmisión debería considerarse exenta pero su esposa no debido a que no había adquirido el derecho de propiedad con suficiente antelación como para cumplir el periodo mínimo de tres años.

Para centrarnos y profundizar en el tema vemos que la legislación del IRPF no dispone de una definición autónoma de ese concepto de ‘’vivienda habitual’’ a los efectos de la exención que nos ocupa pero en este caso no se discute el requisito de la exigencia del periodo de tres años en el que el inmueble esté destinado a vivienda habitual que establece claramente el art.69.1.3º de la LIRPF sino que lo que se discute es que no es necesario que durante dicho período de tiempo tengan que ostentar la titularidad de la vivienda en cuestión en pleno dominio.

  • ¿Cuál es el criterio del Supremo?

Determina claramente que la exención de la ganancia patrimonial obtenida con ocasión de la transmisión por mayores de 65 años de su vivienda habitual en el IRPF requiere que la vivienda que se transmite haya constituido la residencia habitual durante el plazo continuado de, al menos, tres años y que haya ostentado durante dicho periodo el pleno dominio de la misma.

  • ¿Cuál es motivo fundamental de dicho criterio?

Para nuestro Alto Tribunal se considera que es evidente que el concepto de vivienda habitual se vincule al art. 69.1.3º LIRPF donde resolvemos que con carácter general se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años. Pero resalta que si la exención se produce por la transmisión de la titularidad del dominio sobre dicha vivienda habitual, esa titularidad jurídica debe haberse producido durante dicho período de tiempo para que la exención que nos ocupa pueda ser aplicada pues es esa transmisión concreta de dicho derecho la que origina la alteración de la composición del patrimonio y, consecuentemente, generando esa ganancia patrimonial gravada pero exenta. No podemos disfrutar de la exención citada simplemente por la ocupación de la vivienda habitual por otro derecho distinto del que es objeto de transmisión que no es otro que la propiedad.

En conclusión, en el caso que nos ocupa la esposa no tenía el derecho a dicha exención porque no cumplía el tiempo efectivo de tres años de propiedad aunque sí que haya estado residiendo en la misma como vivienda habitual más de tres años continuados ya que el derecho que se transmite es el de propiedad y es este derecho el que debe cumplir el requisito de los tres años de plazo.

Por ello y como reflexión final, es muy importante, tener en cuenta siempre el criterio jurisprudencial de nuestros tribunales y en especial del Alto Tribunal para la correcta aplicación de las normas tributarias. Pero además queremos resaltar que los contribuyentes ante cualquier duda debemos aprovechar la existencia de la posibilidad de realizar consultas tributarias en el caso de no estar seguros de cómo llevar a cabo la declaración concreta de un hecho imponible y, así, poder determinarlo correctamente y bajo la protección jurídica de los criterios de la Administración.

Fuente Institucional

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