Colaboradora Editorial,

Esmeralda Vílchez Domínguez.

@esmeraldavildo

La AP de Albacete ha considerado que destinar una pensión a un hijo de 29 años que pretendía estudiar música hasta los 33 no es un argumento sólido como para postergar en el tiempo una pensión alimenticia. Situación que tampoco es compatible con el uso y disfrute de la vivienda familiar de la que es titular el pagador de la pensión mencionada con anterioridad. La pensión venía siendo abonada desde el año 2008 con un valor de 250€ mensuales.

Siguiendo este pensamiento, el Tribunal decidió de este modo dejar sin efecto el acuerdo vigente hasta el momento conformado por el ex matrimonio una vez divorciado. Además, la Sala establece que, es entendible que en el año 2008 (cuando el hijo del matrimonio tenía 18 años) el hijo no pudiese valerse por sí mismo con total independencia. Pero ahora, el mismo tiene 29 años y es una “persona capaz, con formación suficiente” y una pequeña carrera iniciada en el mundo de la música como para ser autosuficiente. Y, que no existe motivo alguno que justifique que el hijo no haya podido progresar laboralmente o haber finalizado los estudios deseados con anterioridad.

Aun así, el Tribunal considera que la situación del hijo no es la ideal y puede considerarse precaria, pero ello no es objeto de seguir generando la obligación del padre de pagar mensualmente una pensión alimenticia de 250€, ya que la incorporación laboral o las herramientas necesarias para obtener la misma podrían haberse dado antes de llegar a los 29 años. Por lo tanto, mucho más antes de los 33.

Finalmente, la Sala apunta que durante un periodo de tiempo en el cual el hijo no cursaba ningún tipo de estudios y contaba con el bachillerato acabado, rechazó varias ofertas de su padre para que se incorporase a su taller.

Por todo ello, la Audiencia revoca la pensión de alimentos y califica la actitud del hijo como una “evidente falta de aplicación”.

Fuente institucional.

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