Mª Carmen Salguero Guzmán

Colaboradora de la Redacción Editorial

@MCarmenSalguer1

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha publicado su Sentencia 642/2019, de 27 de noviembre en la que analizan dos aspectos importantes de la representación:En primer lugar, la suficiencia de un poder con especificación de la facultad de vender o enajenar bienes inmuebles aunque en el poder no se designen los bienes concretos sobre los que el apoderado puede ejercer las facultades conferidas. Además, se valora si, en atención a las circunstancias que se dan en el caso, se produce un abuso de poder de representación y si los terceros tenían o podían tener conocimiento del carácter abusivo o desviado del acto de ejercicio del poder, con la consecuencia de la ineficacia del negocio realizado entre éstos y el representante.

Se trata de un caso en el que el hijo de la demandante utiliza un poder otorgado por su madre en el mismo día y ante un notario distinto para conseguir un préstamo para el que ofreció como garantía una opción de compra sobre la vivienda de su madre, por un importe que era inferior al 50% de su valor de mercado. Ante esta circunstancia, la demandante, solicita la declaración de nulidad de todas las actuaciones y negocios jurídicos realizados por su hijo en su nombre en relación a la concesión del derecho de opción de compra y en relación al contrato de préstamo que obtuvo su hijo, también en su nombre.

El Tribunal Supremo aclara, con respecto a la suficiencia del poder de representación que, cuando nos encontremos ante un poder de representación que no especifica las facultades conferidas al apoderado, éste solo podrá realizar “actos de administración”, pues es necesario que se recojan explícitamente la atribución de facultades para «transigir, enajenar, hipotecar o ejecutar cualquier otro acto de riguroso dominio». En cambio, si el poder especifica la facultad de realizar actos de “riguroso dominio” no es necesario que se especifique sobre qué bienes recae.En concreto, considera la Sala que si en el poder de representación se hace constar la facultad de ejecutar actos de enajenación, entre otras, no es necesario que también se especifiquen los bienes a los que esta facultad se refiere. Esta es la interpretación que debe darse al art. 1713 CC. Por tanto, modifica el criterio que se había mantenido en la Sentencia 687/2013, de 6 de noviembre, según la cual “el mandato representativo cuyo poder viene a referirse a un acto o actos de disposición, sólo alcanza a un acto concreto cuando éste ha sido especificado en el sujeto y el objeto, en forma bien determinada.”

En cuanto al ejercicio abusivo de poder, la Sala considera que “la validez y suficiencia de un poder no impide que los tribunales puedan apreciar la falta de eficacia o de validez del negocio celebrado en representación cuando, en atención a las circunstancias se haya hecho un uso abusivo del poder.”

Considera el Tribunal que es esto lo que sucede en este caso concreto, donde el análisis de las circunstancias permiten concluir que la poderdante no autorizó la enajenación de su casa y mantiene la declaración de nulidad de los negocios realizados en representación de la demandante que ya dictaminó la Audiencia Provincial de Valencia en segunda instancia.

Fuente institucional: Consejo General del Poder Judicial

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here