Para que prevalezca la libertad de información sobre el derecho al honor se requiere veracidad y medidas para averiguar la verdad

El Capitán de la Guardia Civil, Jefe del Subsector de Tráfico de Palencia, formuló demanda de protección al honor, al amparo del artículo 181.1 de la Constitución Española y de la ley orgánica 1/1982, de 5 mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. La demanda la dirige contra la Asociación Profesional GC-UGC (Unión de Guardias Civiles) y al Secretario General de dicha asociación, por las manifestaciones vertidas por este en una rueda de prensa de 13 de noviembre de 2013, celebrada en Palencia, en la que venía a decir en uno de los momentos de la misma, que el actor, jefe del subsector de tráfico de la guardia civil en Palencia, habría presionado a guardias civiles bajo su mando al objeto o fin de que incrementasen el número de sus denuncias en el desempeño profesional, entre otras razones para beneficiarse el mismo, mediante el cobro de un complemento por objetivos de miles de euros, amenazándoles con retirarles el plus de objetivos y hacerles perder el destino en Palencia.

La sentencia de 1.ª instancia desestimó la demanda, sin embargo, la sentencia de la Audiencia provincial estimó el recurso y condenó a los demandados a abonar solidariamente al actor la cantidad de 3000 euros y a que a su costa se publique el encabezamiento y fallo de la sentencia en los periódicos El Diario Palentino y el Norte de Castilla.

Señala la sentencia que las manifestaciones referidas se hicieron a preguntas de un periodista y en ellas había expresiones críticas que no afectaban al derecho al honor del demandante porque eran generalizadas y no se referían expresamente a don Matías , pero que en si misma tenía una finalidad de información, cuando expresaba la presión a que se sometía a los guardias civiles que de él dependían para el cobro de multas, y que, además, revertían en su beneficio, expresión que genera descrédito. No siendo el demandante un personaje público sino un funcionario aunque su actividad profesional pueda tener trascendencia o incidencia pública.

Y esta información, sostiene la sentencia, carece de veracidad, de modo que no considera acreditado que se haya hecho esfuerzo alguno por parte de los demandados para la verificación de las informaciones aportadas en la rueda de prensa, por lo que no estaría amparado por la libertad de expresión y crítica, pues se estarían imputando hechos ilícitos y de forma innecesaria por la finalidad pretendida.

Es cierto que en la rueda de prensa litigiosa, se hizo una crítica relativa al funcionamiento en general de los subsectores de tráfico, sobre todo en Castilla y León, pero también lo es que en un determinado momento identifica al demandante como capitán del subsector de tráfico de Palencia, sobre el que, bajo el pretexto de realizar crítica y transmitir información sobre determinados aspectos de la guardia civil de tráfico, viene afirmar que quien ejerce una concreta presión ilícita y quien obtiene beneficio de ello en la provincia de Palencia, en lo que se refiere al subsector de tráfico de la misma, es el actor, y ello constituye en sí mismo una expresión de evidente descrédito al demandante, quien, por otra parte, no es un personaje público sujeto a una mayor critica, sino un funcionario, aunque su actuación profesional puede tener trascendencia o incidencia pública.

Pero es que, además, para que prevalezca esta libertad de información sobre el derecho al honor protegido en el artículo 18 de la CE, es necesario que esta sea verdad o que se hayan tomado las medidas necesarias para intentar averiguar la verdad de la noticia sobre la que se informa, lo que no ocurre en este caso.

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.com Marginal: 70388356

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