Los daños y perjuicios ocasionados al motorista en un accidente de tráfico con versiones contradictorias

¿Tengo derecho a una indemnización si no puedo demostrar la culpa del contrario?

La cuestión de hecho que planteamos en el presente artículo, tiene como eje central,
aquellos supuestos en los que, acaecido un accidente de tráfico, cada implicado mantiene
una versión diferente sobre la dinámica en el siniestro sin que existan testigos o cualquier otro tipo de prueba que puedan avalar la versión de uno frente al otro. Nos encontramos antes versiones contradictorias, reprochándose cada conductor, la responsabilidad en el accidente y, siendo imposible probar quién es el culpable.

Los supuestos en los que nos podemos encontrar son tan variados como posibilidades
existen de originarse un siniestro, siendo el más habitual para los motoristas, el
causado por la invasión de un carril por parte del turismo cuyo conductor no se ha
percatado de la presencia del motorista al realizar la maniobra de cambio de carril. Ante
esta situación y la ausencia de pruebas, más allá de los daños materiales, nos
preguntamos: ¿es el motorista o el conductor del turismo el que ha invadido el carril y
provocado el accidente?.

Existe un gran desconocimiento sobre cómo hay que actuar ante este tipo de accidentes y
cuáles son los derechos que nos asisten, existiendo una creencia generalizada de no tener
derecho a nada o, en su defecto, a un reparto proporcional en virtud del cual, cada
aseguradora indemnizará el 50 % de los daños causados al contrario (concurrencia de
culpas).

La solución a la cuestión planteada, ha sido resulta jurisprudencialmente por el Tribunal
Supremo a través de la denominada “ DOCTRINA DE LAS CONDENAS CRUZADAS”, en virtud de la cual, no pudiendo acreditarse el concreto porcentaje o grado de incidencia causal de los vehículos implicados en el accidente, ambos conductores, (y por tanto las respectivas entidades aseguradoras), responden del total de los daños personales causados a los ocupantes del otro vehículo” (1). Por ocupante se incluye al conductor del vehículo contrario.

El argumento de la citada Doctrina se fundamenta en el artículo 1.1 de la Ley sobre
Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación a Vehículos a Motor ((RDL 8/2004
modificado por la Ley 35/2015) que establece un criterio de imputación de la
responsabilidad derivada de daños a las personas, fundado en el principio objetivo de la creación de riesgo por la conducción. Por el hecho de conducir creamos un riesgo, y
como tal, debemos asumir los daños que causemos, salvo prueba en contrario. De esta
forma, en el caso de que el accidente de circulación se produzca entre dos vehículos y a
falta de una prueba que incline la balanza sobre quién ha causado el accidente, debe
interpretarse que el principio de responsabilidad objetiva por riesgo, comporta el
reconocimiento de la responsabilidad por el daño a cargo del conductor del vehículo que
respectivamente lo ha causado.

Expuesto lo anterior debemos realizar algunas aclaraciones:

El ámbito de dicha Doctrina, se circunscribe únicamente a daños corporales (lesiones temporales, secuelas y muerte) y no así a los daños materiales, cuya solución continúa rigiéndose por el art. 1902 Cc y por la distribución de la carga de la prueba genérica. Existen algunas sentencias de Audiencias Provinciales que lo extienden a daños materiales, no así el TS que aún no se ha pronunciado expresamente sobre dicha cuestión.

En caso de que pueda acreditarse el concreto porcentaje o grado de incidencia causal de cada uno de los vehículos implicados, sí se distribuirá proporcionalmente en el grado que se determine.

En caso de ser imposible distribuir la culpa ambos conductores responden del total de los daños personales causados a los ocupantes del otro vehículo con arreglo a la doctrina llamada de las condenas cruzadas.

Termino recomendando a todos los motoristas que, antes de desistir de una reclamación, consulten con un abogado experto en reclamación por accidente de tráfico, dicha consulta que, en la mayoría de los casos resulta gratuita, puede favorecer el derecho a obtener una indemnización en casos que, a priori, como el expuesto en este artículo, podrían parecer inviables ya que pueden reportar el justo e íntegro resarcimiento de los intereses del motorista lesionado.

(1) Doctrina de las condenas cruzadas: Sentencia del Tribunal Supremo de 18 MAYO.
2017, Sala Primera, de lo Civil, Sentencia 312/2017, Rec. 32/2015, Ponente: Seijas
Quintana, José Antonio, STS de 4 FEBRERO. 2013, Sala Primera, de lo Civil, Sentencia
40/2013, Rec. 588/2010 Ponente: Seijas Quintana, José Antonio. LA LEY 1519/2013, STS
de 10 SEPTIEMBRE 2012 , Sala Primera, de lo Civil, Sentencia 536/2012,Rec. 1740/2009
Ponente: Xiol Ríos, Juan Antonio. LA LEY 172776/2012,, STS de 16 DICIEMBRE 2008,
Sala Primera, de lo Civil, Sentencia 1222/2008, Rec 615/2002, Ponente: Xiol Ríos, Juan
Antonio.

Por Daniel Barjau Romero. Abogado de TRÁFICOAYUDA ABOGADOS

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here