La pensión compensatoria en los casos de separación y de divorcio

Fuente doctrinal: © BIG DATA JURIST. ISSN 2530-6995.DIFUSIÓN JURIDICA Y TEMAS DE ACTUALIDAD,S.L.

Dña. María Teresa Cobos Jaimez, Profesora en la Obra Big Data Jurist

D. Jesús M. Coca López, Director en la Obra Big Data Jurist

 

CONCEPTO Y VISIÓN EXPERTA REGULACIÓN DE LA PENSIÓN COMPENSATORIA

El artículo 97 del Código Civil regula la pensión compensatoria al establecer que “el cónyuge al que la separación o el divorcio produzca un desequilibrio económico en relación con la posición del otro, que implique un empeoramiento en su situación anterior en el matrimonio, tendrá derecho a una compensación que podrá consistir en una pensión temporal o por tiempo indefinido, o en una prestación única, según se determine en el convenio regulador o en la sentencia”.

En el artículo mencionado se enumera una serie de circunstancias que deben ser tenidas en cuenta por el Juez, en el caso de que no haya acuerdo entre los cónyuges, siendo las siguientes: 1.ª Los acuerdos a que hubieran llegado los cónyuges. 2.ª La edad y el estado de salud. 3.ª La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo. 4.ª La dedicación pasada y futura a la familia. 5.ª La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro cónyuge. 6.ª La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal. 7.ª La pérdida eventual de un derecho de pensión. 8.ª El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge. 9.ª Cualquier otra circunstancia relevante. La temporalidad de la pensión no estaba prevista expresamente en el artículo 97 del Código Civil, lo cual no quiere decir que no se otorgara la pensión compensatoria con carácter temporal. Actualmente, con la redacción del artículo 97 del Código Civil en el año 2005 la pensión compensatoria temporal se encuentra expresamente prevista en el artículo 97 del Código Civil.

Actualmente son muchos los tribunales que tienden a establecer la pensión compensatoria temporal, siendo procedente cuando se dan causas que así lo justifique, esto es, cuando existan perspectivas laborales o de obtención de ingresos.

Todo ello dependerá, claro esta, de la cualificación profesional y de la posibilidad real de ejercer la profesión o de encontrar trabajo, contando con cierta seguridad de que en un determinado plazo la situación económica mejorara.

DEFINICIÓN DE LA PENSIÓN COMPENSATORIA EN LOS PROCESOS DE SEPARACIÓN Y DIVORCIO:

La pensión compensatoria se puede definir como la prestación que un cónyuge debe satisfacer al otro cónyuge, tras la separación o divorcio, cuando éste se encuentre en una situación económica desfavorable en comparación con la del otro cónyuge y la situación vivida durante el matrimonio, y cuya fundamentación se encuentra dirigida a compensar el desequilibrio económico de uno de los cónyuges tras la separación o divorcio. La naturaleza de la pensión es principalmente compensatoria de la desventaja que un cónyuge soporta como consecuencia de la separación o divorcio.

Así la STS nº 562/2009, de 17 de julio, Rec. 1369/2004: «El artículo 97 Código Civil establece una compensación para aquel cónyuge que sufra “ […] El artículo 97 CC concibe legalmente este derecho como reequilibrador para aquel cónyuge a quien la separación o el divorcio produzcan un desequilibrio en relación a las circunstancias económicas de que gozaba constante matrimonio y sólo se acreditará cuando se pruebe la existencia de dicho desequilibrio patrimonial. No supone un mecanismo igualatorio de las economías conyugales, porque su presupuesto esencial es la desigualdad que resulta de la confrontación entre las condiciones económicas de que un cónyuge gozaba durante el matrimonio y las de después de la ruptura.

Esta doctrina ha sido mantenida de forma reiterada y unánime por esta Sala. Así la sentencia de 10 febrero 2005, repetida en las de 5 noviembre 2008 y 10 marzo 2009, dice que “La pensión compensatoria es pues, una prestación económica a favor de un esposo y a cargo del otro tras la separación o divorcio del matrimonio, cuyo reconocimiento exige básicamente la existencia de una situación de desequilibrio o desigualdad económica entre los cónyuges o ex cónyuges -que ha de ser apreciado al tiempo en que acontezca la ruptura de la convivencia conyugal y que debe traer causa de la misma-, y el empeoramiento del que queda con menos recursos respecto de la situación económica disfrutada durante el matrimonio.

Su naturaleza compensatoria del desequilibrio la aparta de la finalidad puramente indemnizatoria (entre otras razones, porque el artículo 97 del Código Civil no contempla la culpabilidad del esposo deudor como una de las incidencias determinantes de su fijación), y del carácter estrictamente alimenticio que tendría si la prestación viniera determinada por la situación de necesidad en que se encontrara el cónyuge perceptor, lo que hace que esta Sala haya admitido la compatibilidad de la pensión alimenticia y de la compensatoria.No es posible afirmar que cuando ambos cónyuges sean independientes económicamente no hay pensión en ningún caso, porque a pesar de ello, puede haber desequilibrio.

Solo dejará de nacer el derecho a la pensión cuando se produzca una situación equilibrada, lo que no significa igual, ya que pueden trabajar ambos y producirse un desequilibrio cuando los ingresos de uno y otro sean absolutamente dispares”.

CARACTERÍSTICAS, NATURALEZA Y PRESUPUESTOS:

Entre las características más importantes de la pensión de alimentos destacamos su carácter personalísimo, así como que esta condicionada para su concesión, es decir, que depende de la situación económica, laboral, familiar, y social del cónyuge que la solicite, concesión que debe ser a instancia de parte, bien en la demanda o bien en la reconvención, pues no cabe que la pensión compensatoria se determine de oficio. Para la existencia de la pensión compensatoria es necesario un desequilibrio económico de uno de los cónyuges a consecuencia de la separación o divorcio implicando un empeoramiento en su situación económica.

Este empeoramiento de la situación económica solo puede afectar a uno de los cónyuges, pues si existe un empeoramiento por igual en los dos cónyuges no existe desequilibrio económico, lo cual quiere decir que no da lugar la pensión compensatoria.

Tampoco habrá pensión compensatoria cuando los dos cónyuges tengan bienes e ingresos propios suficientes para seguir manteniendo la calidad de vida que venían teniendo durante el matrimonio. Por tanto, debemos tener en cuenta una serie de presupuesto para la existencia de la pensión compensatoria: 1. El empeoramiento de la situación económica anterior al matrimonio.

Es importante determinar el nivel de vida de los cónyuges durante el matrimonio, de este modo podríamos determinar si por separación o divorcio el nivel de vida de los cónyuges desciende. Aquí el punto de referencia no es que un cónyuge este mejor posicionado económicamente con respecto al otro cónyuge, sino la situación anterior al matrimonio.

Por tanto, si los cónyuges con sus bienes ingresos pueden seguir manteniendo un nivel de vida similar al disfrutado durante el matrimonio no procede la concesión de la pensión compensatoria. 1. Debe haber una resolución firme de separación o divorcio. 2. Debe existir una relación de causalidad entre el desequilibrio económico y la separación o divorcio.

Llegados a este punto, al contrario de la pensión de alimentos, en la pensión compensatoria no hay que probar la existencia de necesidad, toda vez que el cónyuge más desfavorecido puede obtener la pensión compensatoria aunque tenga medios suficientes para mantenerse por sí mismo.

Para la fijación de la pensión compensatoria, se deben tener en cuenta las siguientes circunstancias establecidas en el Código Civil: a) los acuerdos a que hubieren llegado los cónyuges. b) La edad y el estado de salud. c) La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo. d ) La dedicación pasada y futura a la familia. e) La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales y profesionales del otro cónyuge. f) La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal g) La pérdida eventual de un derecho a pensión. h) El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge. j) Cualquier circunstancia relevante. Se trata de una enumeración orientativa por la que no es necesario que se siga el orden que establece el artículo 97 del Código Civil.

Es por tanto, que el juez cuenta con cierta discrecionalidad a la hora de establecer la pensión compensatoria y su cuantía.

EXTINCIÓN DE LA PENSIÓN:

El artículo 101 del Código Civil establece las causas de la extinción de la pensión al decir que “el derecho a la pensión se extingue por el cese de la causa que lo motivó, por contraer el acreedor nuevo matrimonio o por vivir maritalmente con otra persona. El derecho a la pensión no se extingue por el solo hecho de la muerte del deudor. No obstante, los herederos de éste podrán solicitar del Juez la reducción o supresión de aquélla, si el caudal hereditario no pudiera satisfacer las necesidades de la deuda o afectara a sus derechos en la legítima”. Por tanto, las causas que extinguen la pensión compensatoria son: 1. Por cese de la causa que lo motivo. Se entiende que cesa la causa que lo motivo, bien por reconciliación de los cónyuges, bien cuando el desequilibrio económico ha desaparecido al haber una mejora económica en el cónyuge que percibe la pensión, o porque el cónyuge deudor ha empeorado su situación económica. 2. Por contraer matrimonio con otra persona, pues proporciona al cónyuge acreedor un nuevo modo de vida y en la que nace una nueva obligación de ayuda como consecuencia del nuevo matrimonio, que viene a provocar un equilibrio en la posición económica. También, es de lógica que el nuevo matrimonio extinga la pensión compensatoria, pues sería injusto que el nuevo cónyuge del acreedor se beneficie de la pensión que éste percibe de su ex-pareja. 3. Por convivir maritalmente con otra persona. Se entiende “por convivir maritalmente con otra persona” la de una convivencia análoga a la marital, es decir, que sea una relación estable y perdurable en el tiempo y en la que pueda entenderse que existe una situación económica análoga a la del matrimonio.

Por el contrario, no es causa de extinción de la pensión compensatoria la muerte del cónyuge deudor, entendiéndose que ésta se transmite a los herederos del cónyuge deudor. Por tanto, el pago de la pensión se configura como una deuda que deberá de adaptarse a las necesidades de la herencia, no pudiendo provocar un menoscabo en los derechos de los legitimarios, que podrán solicitar una reducción o supresión de la pensión cuando el caudal hereditario no pueda satisfacer las necesidades de la deuda o cuando se perjudique los derechos de los legitimarios.

El derecho a la pensión no se extingue por el solo hecho de la muerte del deudor. No obstante, los herederos de éste podrán solicitar del Juez la reducción o supresión de aquélla, si el caudal hereditario no pudiera satisfacer las necesidades de la deuda o afectara a sus derechos en la legítima”.

Fuente doctrinal: © BIG DATA JURIST. ISSN 2530-6995.

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