José María Alonso: “La bajada de cuotas está en nuestro programa, especialmente para los más jóvenes y desfavorecidos” (Elecciones ICAM)

Entrevistamos a José María Alonso, Presidente de Baker Mckenzie Madrid, así como director del Departamento de Litigios y Arbitraje en Baker Mckenzie en Madrid – Candidatos a decano en las elecciones del ICAM

¿Por qué se presenta a las elecciones del Colegio de Abogados de Madrid?

Las razones son varias y mi convicción, en este sentido, profunda y plena. Somos una de las pocas profesiones que todavía se ven sometidas a la necesidad de colegiación para el ejercicio, y esto ha contribuido a que la representatividad y la defensa de nuestros intereses por el Colegio se haya relajado sobremanera. Esto ha significado un gasto cuando debiera ser nuestra mayor fuente de soporte logístico, académico, comercial e incluso social. Creo en una misión transformadora ‘del’ y ‘en el’ Colegio. Y entiendo que es posible una gestión novedosa, desde una visión empresarial dinámica, en la que el colegiado se convierta de facto en un socio con derecho de acceso a la información y empoderado para exigir una atención humana, unas prestaciones adecuadas al ejercicio, y unos resultados proporcionales a la aportación económica que se le exigen. Creo que nuestro Colegio puede y debe volver a llevar la vitola de la honorabilidad, ser casa, espejo, orgullo y refugio de todos los Colegiados, una institución sin su voz silenciada ante la sociedad civil o ante la maquinaria judicial. Me pondré al frente de este proyecto con la máxima ilusión y ganas de trabajar.

¿Qué le diferencia del resto de candidaturas?

Sería una pregunta que con más lógica deberían responder los votantes. Lo cierto es que desde el momento en que públicamente presentamos nuestra candidatura y nuestro proyecto tal vez ha cuajado la sensación de que se trata de la más ambiciosa, de aquella que apuesta por una mayor vocación transformadora del ICAM para ponerlo al servicio del colegiado con plena utilidad. Sin duda, la enorme cantidad de abogados que ya se han adherido a nuestro proyecto y que nos están ayudando con la difusión del mensaje a ganar las elecciones me han trasladado, incluso personalmente, algo ilusionante: la idea de que nuestro programa es el que con mayor potencia obtendrá un mayor prestigio, reconocimiento y protección de la profesión; el que con mayor empuje devolverá al abogado a su posición clave en la sociedad civil y en el Estado de Derecho. Está siendo ésta una campaña de mucho trabajo pero muy motivadora.

¿Cuál es la medida estrella de su programa?

Todos los puntos de nuestro programa están estudiados con el máximo detalle y son el resultado de las diversas sensibilidades de los distintos miembros que integran nuestra candidatura. Todos son, pues, importantes. Pero, si me permite, yo destacaría uno por encima de los demás: nuestra visión y nuestra misión es que la Abogacía, con mayúsculas, sea uno de los poderes más relevantes, más influyentes de la sociedad civil española y madrileña, en particular. Si lo conseguimos -y estoy convencido de que si hay algún equipo que puede conseguirlo es el nuestro- todo lo demás vendrá por añadidura. Si eres fuerte y respetado, consigues mucho más que si eres débil o sencillamente irrelevante. La experiencia así lo viene demostrando tozudamente.

¿Bajará las cuotas colegiales?

La bajada de cuotas está en nuestro programa, especialmente para los más jóvenes y desfavorecidos. También están previstos periodos de carencia y acuerdos con entidades financieras para la concesión de créditos blandos. Desde luego, las bajaremos hasta aquellos límites que permita la viabilidad financiera del Colegio.

¿Es partidario de que estar colegiado sea obligatorio?

Sí, pero siempre que el Colegio aporte un claro y medible valor añadido a los colegiados; que sientan el Colegio como una institución en la que quieran estar, aun en el hipotético supuesto de que la colegiación deje de ser obligatoria. Si no se alcanza ese objetivo, no debería obligarse a nadie a estar en un sitio que nada o poco le aporta.

Hoy en día hay muchos abogados que realmente desconocen y se preguntan para qué sirve su Colegio, ¿para qué cree usted que sirve el Colegio de Abogados?

Fíjese, antes de embarcarme en este proyecto hay dos preguntas que me formulé con la máxima honestidad. ¿Atiende el ICAM todas las necesidades del colegiado? Y de otro lado, ¿actúa el ICAM como verdadero defensor, útil, del abogado y sus intereses? Y honestamente creo que no. Por eso, en mi contrato con el colegiado figura que todos verán debidamente atendidas sus inquietudes y peticiones bajo criterios de solvencia, eficacia y celeridad. Por eso, los colegiados se sentirán partícipes y protegidos por la Institución. Por eso, implantaremos una política de servicios generales con todo tipo de beneficios para los colegiados: con acuerdos con empresas de transporte, financieras, inmobiliarias, tecnológicas, de salud y bienestar, hostelería y de ocio en general. La gran mayoría de colegios profesionales constituyen una gran fuente de beneficios para sus colegiados, y el ICAM no puede ser una excepción. No permitiremos que nuestro principal objetivo, la defensa de los intereses de nuestros colegiados, quede resumida a un mero buzón de quejas en forma de APP. Y, muy importante, crearemos un servicio de reclamación de honorarios que facilite el cobro automático de todas las minutas impagadas por los clientes.

Si sale elegido decano, ¿se presentaría a la reelección?

Rotundamente no. Mi misión al frente de esta candidatura y esta lista plural y excelente que tengo el orgullo de encabezar tiene una duración. Recuperar la dignidad y la imagen de la abogacía, apoyar firmemente a los noveles, convertirnos referentes en transparencia y responsabilidad, dar el salto definitivo al Colegio digital, hacer de ICAM un pilar fundamental en la búsqueda de trabajo del colegiado, ser referentes en la promoción de métodos alternativos para la solución de conflictos, convertirnos en eje de referencia igualmente para pymes, consultores, autónomos, medianos y grandes despachos… son desafíos sin duda complejos, y objetivos nada fáciles de conquistar. Pero somos ambiciosos, personalmente voy a liderar con un sentido de la urgencia y de la prioridad. Y confío plenamente en que el Colegio que podré/podremos dejar como legado habrá mejorado sustancialmente y el abogado lo ponderará y percibirá directamente ese cambio año a año, hasta los cinco, que es mi compromiso. No más.

¿Qué cambios introduciría en la gestión colegial o cuáles de los que hay le parecen idóneos y por tanto mantendrá y potenciara?

La razón por la que me presento a las elecciones del 13 de diciembre es porque tengo la certeza de que la gestión colegial puede mejorar, en numerosos aspectos, y sustancialmente. Y si hay algo que une a los miembros de la candidatura que tengo el honor de encabezar, a nuestro proyecto, es que aplicaremos criterios empresariales en la gestión del ICAM. La eficacia, la calidad, la ética y la transparencia serán valores irrenunciables y presidirán todo eje de actuación. Se llevará a cabo una gestión en la que estén permanentemente presentes criterios de eficiencia y rentabilidad, poniendo a los colegiados en el centro de nuestra actividad y como primeros y principales beneficiarios de la misma.

El Colegio de Abogados de Madrid cuenta con 22.000 abogados jóvenes ¿Por qué cree que estos deberían votar a su candidatura?

De un lado, porque están perfectamente integrados en nuestra candidatura (en personas y en propuestas), y son piezas fundamentales de este proyecto de transformación y regeneración del Colegio. De otro, los noveles han estado escuchando al resto de candidatos y han decidido, incluso públicamente como la Agrupación de Jóvenes Abogados, respaldar sin fisuras nuestra lista y a mí personalmente como candidato a Decano en la próxima Junta de Gobierno. Vamos a ofrecer desde el minuto cero programas de mentoring a través de los cuales profesionales con experiencia ayudarán en la formación y orientación de los jóvenes colegiados. Van a poder disfrutar de un año de carencia en las cuotas los nuevos colegiados que justifiquen la falta de recursos para hacer frente a esos pagos. Asimismo dispondrán de un descuento progresivo en las cuotas los jóvenes no ejercientes en los próximos 5 años, hasta conseguir una reducción del 50% de la cuota actual. Insisto: no son ideas o promesas que puedan ser negociables. Es nuestro firme compromiso y lo contemplamos como un contrato de obligado cumplimiento. Supongo que todo esto está influyendo positivamente para que incluso de forma pública manifiesten los jóvenes que estarán con nosotros el 13 de diciembre y, más importante, en adelante. Serán, por supuesto, una voz y un voto respetados en todo proceso de toma de decisiones.

Por su origen y situación actual, se dice que usted representa a los grandes despachos y que éstos quieren controlar el Colegio en detrimento de los pequeños despachos o abogados individuales, ¿qué tiene que decir a eso?

Mire usted: lamentablemente los despachos grandes -yo siempre hablo de despachos grandes y no de grandes despachos, porque la “grandeza” no depende del tamaño- son los que menos interés tienen en el Colegio: disponen de los mejores sistemas de captación y selección de abogados; de los mejores sistemas de formación; de los mejores sistemas de gestión del conocimiento; de las mejores herramientas tecnológicas… entonces, ¿para qué necesitan controlar el Colegio? Yo veo el tema completamente a la inversa; quiero involucrar a esas grandes organizaciones en el Colegio, no tanto para que reciban sino para que aporten, para que aporten todo lo bueno que tienen en beneficio de los demás. Conozco perfectamente su sentido de la generosidad y solidaridad, y estoy seguro de que lo van a hacer.

Si sale elegido, ¿se postulará a la presidencia del Consejo General de la Abogacía Española?

No me lo he planteado. Mi único objetivo en estos momentos es ser un buen decano para la Abogacía madrileña, y ser un colaborador leal, aunque exigente, dentro del Consejo General de la Abogacía Española. Así se lo he expresado personalmente a su presidenta, Victoria Ortega.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here