José F. Serrano, Isabel Crespo, Juan Manuel Rozas, Enrique Sanz Fernández y Victoria Ortega, defienden su candidatura a consejero del CGAE

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El próximo 7 de marzo de 2014, se celebrarán elecciones para elegir a 3 de los 12 consejeros electivos del CGAE, en el Salón de Plenos de la sede del Consejo General de la Abogacía Española, es por esto, que desde Informativojuridico.com hemos entrevistado a algunos candidatos

El próximo 7 de marzo de 2014, se celebrarán elecciones para elegir a tres de los 12 consejeros electivos del CGAE, en el Salón de Plenos de la sede del Consejo General de la Abogacía Española, (Paseo de Recoletos 13, 28004 Madrid). Al término de la votación, se procederá al recuento de votos proclamándose el resultado. Los tres consejeros elegidos tomarán posesión de sus cargos en el mismo Pleno del 7 de marzo.
El Consejo General de la Abogacía cuenta con doce consejeros electivos, que han de ser abogados de reconocido prestigio, elegidos libremente por el propio Pleno del Consejo, y cuyo mandato tendrá una duración de cinco años.
Las ocho candidaturas son las siguientes; Manuela Andreu Llorens (Valencia), Isabel Crespo López (Málaga), Ángela García Figueroa (Jerez de la Frontera),Victoria Ortega Benito (Santander), María del Carmen Pérez Andújar (Madrid), Juan Manuel Rozas Bravo (Cáceres),Enrique Sanz Fernández-Lomana (Valladolid) y José Serrano Siquier (Albacete).
A continuación les reproducimos las respuestas de los candiatos a las preguntas de informativojuridico.com;
Preguntas

1.      ¿Qué hace el Consejo General de la Abogacía Española por el abogado?

2.       ¿Cómo cree que percibe el abogado la labor institucional de instituciones como el Consejo General, al que opta como consejero, o el Colegio de Abogados al que usted pertenece?

3.       ¿Cree que se puede mejorar la participación de los letrados en sus respectivos Colegios de Abogados?

4.       ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta si es elegido Consejero?

5.      ¿Qué puede hacer, que no haya hecho ya, el CGAE, por mejorar la ley de acceso?

6.      ¿Qué cambiaría del funcionamiento interno de los Colegios de Abogados?

 

Respuestas

 

José F. Serrano Siquier

1.-Estatutariamente, entre otras muchas funciones, el CGAE ordena nuestra profesión, vela por su prestigio y reconocimiento y protege la lícita libertad de actuación de los abogados. No obstante, estimo que no se puede considerar aisladamente el CGAE de los restantes organismos rectores de la Abogacía, como son los Consejos Autonómicos o los Colegios de Abogados, cada uno en su respectivo ámbito de actuación.

En cualquier caso, parafraseando a JFK, convendría preguntarnos: ¿Qué podemos hacer nosotros, como abogados, por nuestro Colegio, por nuestro Consejo Autonómico y por nuestro Consejo General?

2.- Pese a que nuestra profesión es bastante individualista, estoy convencido que cada vez somos más conscientes de la importancia de la Abogacía Institucional. La defensa de los derechos de los ciudadanos, especialmente de los más desfavorecidos y –en definitiva- nuestra función social, sería impensable sin la labor que diariamente desarrollamos los abogados a través de nuestros Colegios y del Consejo General de la Abogacía.

3.- Estoy firmemente convencido, pues tuve el privilegio de comprobarlo con mis compañeras y compañeros de Albacete durante los diez años que estuve al frente del Colegio como Decano. La participación mejora ostensiblemente cuando el Colegio es capaz de mantener una permanente comunicación con el colegiado, informándole y promoviendo su formación, tanto inicial, como continuada.

4.-Con carácter general, no solo ratificar a diario mí firme compromiso con la sociedad, en defensa de la dignidad humana y de los derechos y libertades de los ciudadanos; sino también el compromiso con la profesión, para la defensa de nuestra dignidad.

Con carácter especial, la lucha hasta la completa derogación de una Ley de Tasas que “vende” la Justicia, discriminando a los ciudadanos –especialmente a la tan castigada clase media- y limitando su acceso a un bien imprescindible en un Estado de Derecho: La Tutela Judicial Efectiva.

Tampoco olvidaría la frontal oposición a algunos aspectos especialmente conflictivos propiciados por la Ley de Servicios Profesionales.

5.- El Consejo General ha hecho todo lo humanamente posible para garantizar a la ciudadanía y al Estado la formación práctica del Abogado. Cuando hablamos de Ley de Acceso, realmente estamos refiriéndonos a la “Ley de Acceso A LA ABOGACÍA”. Y el ejercicio de la Abogacía exige una formación eminentemente práctica que, la propia Abogacía, a través de las Escuelas de Práctica Jurídica de los Colegios de Abogados, está en perfectas condiciones de impartir con todo éxito. Este planteamiento es el que siempre ha defendido la Abogacía.

Cuestión distinta es el peso que se le ha dado a la Universidad en éste asunto.

6.– Los Colegios de Abogados deben estar sometidos en su actuación y funcionamiento a principios democráticos y al régimen de control presupuestario anual. Sus funciones y competencias están perfectamente definidas en el Estatuto General de la Abogacía y también, en su caso, en sus Estatutos Particulares. Consecuentemente es la propia Junta General de todos los colegiados quien debe definir, democráticamente y dentro del marco normativo y estatutario, los cambios que sean procedentes.

Isabel Crespo López

1.-Es el órgano responsable de ordenar el ejercicio profesional de los abogados y velar por el prestigio de la profesión. Su campo de actuación es muy amplio, abarca todos los ámbitos en los que nos movemos los abogados, para facilitarnos nuestra labor, de una forma coordinada y perfectamente estructurada, para trabajar en pro a la defensa del colectivo.

2.-Pues, a todos nos gusta sentir que tenemos una institución que nos respalda. Lo que ocurre, que muchas veces olvidamos, que estas instituciones están formadas por compañeros que desinteresadamente prestan su dedicación y su tiempo, solo por ayudar y mejorar la situación de los colegiados. Y muchas veces surgen críticas, sin saber el enorme esfuerzo y labor que hay detrás de cada acto, jornada, evento, o representación ante las instituciones.

3.-Todo se puede mejorar, sólo hay que tener ganas y querer participar. Los Colegios de Abogados, siempre están abierto a todos los letrados interesados en aportar su ayuda para colaborar, en las distintas comisiones (turno de  oficio, deontología, relaciones con la administración de justicia…

4.-El panorama actual está muy difícil para el abogado y para los ciudadanos que quieren acceder a la justicia, tenemos que conseguir que desaparezcan las tasas judiciales. Tenemos que tener una presencia más activa en la administración de justicia. Defiendo a ultranza la no supresión de los partidos judiciales. Hay que luchar por mejorar las condiciones económicas y sociales del abogado de oficio.

5.-La Ley de Acceso da respuesta a una de las grandes reclamaciones de la Abogacía. Los nuevos abogados acceden a la profesión  con mayor formación y más herramientas prácticas y específicas de la actividad que van a desarrollar. El espíritu de la Ley, de establecer “fórmulas homologadas con los países miembros de la Unión Europea para garantizar la preparación para el ejercicio de la profesión” es a mi juicio necesario y conveniente.

Sin embargo el Reglamento de desarrollo, precisa de mejoras entre las que destacan: estructura del examen, contenido mínimo de los máster, cursos formativos en Escuelas de Práctica Jurídica, logística del examen habilitante (lugares de celebración, antelación de convocatoria, precisión de contenidos), reglamentación de los procedimientos de acreditación de los cursos (universitarios o no) que posibilitan la concurrencia al examen, etc.

6.-Para contestar esta pregunta, creo necesario que los colegios debieran disponer de un Reglamento de Régimen interno, donde se establezca realmente el funcionamiento de todas las áreas administrativas y del funcionamiento interno administrativo de todos los servicios que presta. Y facilitarlo a los colegiados, con ello se daría ejemplo de eficacia y transparencia.

Juan Manuel Rozas Bravo

1.-Como máximo órgano representativo de la Abogacía, sus fines están marcados en su Estatuto, básicamente dirige y ordena la profesión de Abogado, la formación para su acceso y desarrollo, defiende los derechos y delimita sus obligaciones, protege su independencia y libertad y crea la  normativa  propia y asesora  la proyectada por el Gobierno de la Nación y el Ministerio de Justicia.

2.-Es un referente no siempre conocido y valorado por el Colectivo. Si bien  el colegio de origen, al menos Cáceres, procura cada día dar mayor cobertura  y divulgación a las tareas del Consejo. La cercanía es cada vez mayor al Colegiado, a través de la interacción por medios telemáticos de comunicación, y se empieza a reconocer la labor rectora y de defensa de la defensa que se realiza altruistamente en  Recoletos  día a día.

3.-Es, quizá, un reto, sobre todo para los jóvenes y se hace preciso fomentar cada día más la presencia del colegiado en asambleas, comisiones, foros de debate y cursos de especialización y formación, para erradicar la idea del colegio como Corporación meramente instrumental o inmovilista.

4.-El primero, ejercer con honestidad el trabajo que se me confíe por el Pleno y el Presidente, sin perder la perspectiva del día a día de la profesión, y, esencialmente poner sobre la mesa tres grandes desafíos, la innovación tecnológica de la abogacía en general, y en concreto la definitiva implantación del sistema LEXNET, y luchar contra la injusta Ley de Tasas y la inminente de  Justicia Gratuita, que cercenan gravemente el derecho fundamental a la tutela judicial.

5.-Exigir con mayor rotundidad, si cabe,  al Ministerio de Justicia, para  que convoque las pruebas estatales de capacitación, en la forma planteada por la Abogacía, única  experta en la validación de la aptitud del letrado, y velar por su continuidad, pues hoy en día este retraso perjudica a cientos de futuros abogados, vulnerando su derecho al trabajo y el desarrollo de la  persona.

6.-El continuismo de las Juntas de Gobierno por su renovación parcial, para evitar cierto inmovilismo, tras la libertad  electoral  que permite el  nuevo Estatuto, ya que la labor de gestión y representación del colectivo local  debe ser  cosa de todos, y en segundo lugar dotar  de ejecutividad las decisiones de las comisiones de honorarios y expedientes de justicia gratuita, ya que en ocasiones  su final supervisión y aprobación  por las Juntas de Gobierno provoca un fuerte retraso en su resolución final, perjudicando al justiciable y al propio colegiado.

Enrique Sanz Fernandez Lomana

1.-El Consejo representa a la Abogacía a nivel Estatal e Internacional, y tiene como cometido principal la ordenación y la defensa de la profesión. Pero junto con ello, el CGAE ofrece a todos los abogados y a los colegios importantes servicios en materia de formación, deontología, nuevas tecnologías, asesoramiento, información etc., facilitando así el ejercicio de la profesión.
2.-La comunicación interna es muy compleja y es difícil llegar a la generalidad de los abogados, pese al esfuerzo que tanto el CGAE como los Colegios, -desde luego el de Valladolid al que yo pertenezco-, vienen haciendo. En todo caso, el intenso trabajo que se hace desde una y otras corporaciones llega cada vez a mas abogados y los resultados que ofrecen las encuestas y estudios sociológicos que se vienen haciendo acreditan la alta consideración que los abogados tienen de sus organizaciones corporativas. Pero, en todo caso, en comunicación hay mucho que hacer todavía.
3.-Es este un objetivo principal de todos los colegios, y pese al trabajo que se viene haciendo en ese sentido queda todavía mucho camino por delante. Para ello es preciso, en mi opinión, involucrar a un mayor número de colegiados en las actividades que desarrolla el colegio, para que se impliquen en el día a día de la entidad, ofrecer servicios de calidad y mejorar la comunicación para que tengan un conocimiento cercano de lo que hace y ofrece el colegio, pero  por supuesto que se puede y se debe mejorar.
4.-Hasta ahora he venido trabajando en muchas de las actividades del Consejo, pero preferentemente en la financiación, desde mi función como Tesorero. Y realmente hay mucho trabajo que hacer en este sentido, en la búsqueda de fuentes de financiación complementarias de las cuotas colegiales, máxime si el Gobierno mantiene en sus actuales términos el anteproyecto de Ley de Servicios y Colegios profesionales en el que, inexplicablemente, arremete groseramente contra las finanzas colegiales, con una limitación de cuotas que, con seguridad, impedirá a la generalidad de los colegios profesionales, al menos los de abogados, atender las obligaciones mínimas que les corresponden. Creo que trabajando por una mejor y mayor financiación se contribuye decisivamente a la consecución de otros muchos retos, como pueden ser la implantación de infraestructuras tecnológicas al servicio de los colegios y los colegiados, o el impulso de la formación “on line”, o la apertura de nuevos cauces profesionales para la abogacía.
5.-Tengo que decirle, en primer lugar que, lamentablemente, el CGAE no tiene competencias para la modificación y mejora de la Ley. Dicho lo anterior, no creo que pueda efectuarse al CGAE el más mínimo reproche en el largo proceso legislativo seguido para la regulación del acceso a la profesión. Antes, durante y después de la Ley e incluso ahora con la convocatoria de las primeras pruebas de acceso. En todo momento se ha desarrollado el máximo esfuerzo trabajando ante las administraciones competentes en la materia para conseguir una Ley que atendiera eficazmente a la formación de los futuros abogados, que entrara en vigor cuanto antes, o con el diseño de unas pruebas que permitieran, de verdad, contrastar la formación de los alumnos mediante exámenes de contenido teórico y práctico.
6.-Los colegios de abogados no funcionan conforme a un patrón único y por ello no pueden generalizarse soluciones, que deben atender al caso concreto. Ahora bien, creo que, en línea con lo que decía al contestar a otra de sus peguntas, deben abrirse a la sociedad a la que sirven, avanzando en la trasparencia, en la mejora de la gestión, en la implantación de nuevas tecnologías que acerquen el colegio a los colegiados y a los ciudadanos, ofreciendo más y mejores servicios y muy esencialmente en procurar la mejor formación de sus colegiales.

Victoria Ortega Benito

1.-Resulta muy complicado resumir en las tres líneas concedidas para la contestación, el contenido de la pregunta, pero remitiéndome al Estatuto General fundamental, ordena el ejercicio profesional de los abogados, representa a la Abogacía Española en toda clase de ámbitos, desempeña funciones disciplinarias, informa de las modificaciones legislativas en el ámbito de su competencia, emite informes, coordina la actividad de Consejos Autonómicos y Colegios y defiende los derechos de los Colegios y sus colegiados.

2.- La comunicación entre el Consejo General y los Colegios, tanto con los colegiados como con la sociedad, siempre ha sido compleja e insuficiente. No obstante, desde el Consejo General se ha realizado un gran esfuerzo en este ámbito, y conforme se desprende de los Barómetros de Opinión realizados, la valoración viene siendo positiva.

3.– Sin duda, pero es necesario fomentar una doble actuación: tanto de los Colegios, comunicando sus necesidades y posibilidad de participación, como de los colegiados siendo todos conscientes de la necesidad de nuestra aportación y participación.

Cuando se colabora en el Colegio, es cuando de forma más patente se percibe la importancia de su existencia.

4.- En un momento de sucesivos cambios legislativos y crisis socioeconómica como la actual, seguir defendiendo la vigencia del Derecho de Defensa como pilar de la Tutela Judicial Efectiva y de la configuración de un estado de derecho, con todo lo que ello implica para la abogacía y también para el ciudadano en general.

5.- La abogacía española viene manteniendo la necesidad de un formación inicial para el acceso a la profesión, durante el último siglo.

Hoy, en lo que viene insitiendo a diario, es en la necesidad de la celebración urgente e inmediata de la prueba de acceso.

A partir de ahí y para el futuro próximo, tendrá que trabajar para mejorar el diseño de esa prueba.

6.– Los Colegios de Abogados son realidades muy variadas y resulta difícil generalizar.

En todo caso, siempre debe incidirse en la formación, la tutela deontológica, su función social y la participación de los compañeros.