Impedimento real para el desarrollo de las fundamentales tareas de su oficio

En la sentencia de hoy se interpone recurso de suplicación que se fundamenta en un único motivo contemplado en el apartado c) del artículo 193 de la Ley 36/2011, de 10 de Octubre, Reguladora de la Jurisdicción Social , infracción de normas sustantivas y/o de la jurisprudencia, denunciando la vulneración del artículo 137.1 b) de la Ley General de la Seguridad Social, precepto que configura la incapacidad permanente total como el grado de invalidez que requiere que las lesiones padecidas por el trabajador le inhabiliten para todas o las más fundamentales tareas de su profesión habitual, entendiendo por ésta la principalmente realizada antes de la enfermedad o accidente, siempre que no se halle impedido para ejercer toda actividad laboral.

La jurisprudencia en la interpretación y aplicación de dicho artículo viene entendiendo que el grado de incapacidad analizado es esencialmente profesional y por ello su adecuada valoración exige partir de la residuales que presenta el beneficiario para ponerlas en relación con su actividad laboral, en orden a comprobar las dificultades que pueden provocarle en la ejecución de las tareas y funciones específicas de tal actividad, procediendo el reconocimiento de la invalidez cuando dichas dificultades comportan y se traducen en una falta de aptitud real para asumir con unos mínimos de eficacia, dedicación y diligencia y con rendimiento económico aprovechable el desarrollo de todas o de las más importantes tareas de su oficio habitual, debiendo valorarse la capacidad residual atendiendo más que a las lesiones padecidas a las limitaciones funcionales que las mismas puedan generar.

El Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias concluye apreciando la infracción normativa denunciada, puesto que las residuales que integran el cuadro clínico constatado en la Sentencia de instancia, vistos sus efectos limitantes y puestas en conexión con la edad y profesión de la actora, son suficientemente relevantes para generarle a día de hoy un impedimento real para el desarrollo de las fundamentales tareas de su oficio de limpiadora, el cual el cual requiere la ejecución de una serie de actividades, tales como la bipedestación continuada, la adopción de posturas y sobrecargas forzadas y mantenidas, el manejo pesos, agacharse, etc., todas ellas contraindicadas con la grave patología física que padece, afectante al raquis lumbar, y con la residual y limitada capacidad funcional que conserva. Es el propio Facultativo Evaluador el que plasma en el Informe Médico de Síntesis la limitación “para sobrecargas moderadas-intensas tanto dinámicas como estáticas en región lumbar”.

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.com Marginal: 70354655

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