Entrevistamos a Lluís Riera, candidato a Decano del ICAB

Con motivo de las elecciones para renovar a la junta del Gobierno del Colegio de Abogados de Barcelona el próximo 28 de junio, entrevistamos a los candidatos que optan a la elección de Decano

Lluís Riera, ilustre abogado con 40 años de ejercicio en la profesión ha decidido presentarse al cargo de decano con una candidatura marcadamente continuista con la actual gestión del Colegio pero con gente nueva que pueda relanzar el actual proyecto de la institución.

 

Si tuviera que resaltar o resumir su candidatura en una idea o propuesta ¿Cuál sería?

La proximidad con el colegiado, ofreciendo los máximos servicios e información a los colegiados para conseguir una mejor relación con los clientes y también con los Tribunales de Justicia. Potenciar la figura del Abogado/a en la sociedad promoviendo campañas de comunicación. También se establecería un sistema reglado (filtro) que evaluara previamente las quejas formuladas contra los compañeros/as. Reunirme con el Conseller de Justicia del Govern de la Generalitat para impulsar la promulgación de una ley catalana de Justicia Gratuita, o en su caso, modificación de la estatal, proponiendo que tras la designa de Abogado y justificación de su trabajo en el plazo máximo de un mes pueda percibir sus Honorarios por parte del ICAB.

¿Qué quiere hacer cuando llegue al Colegio?

 

  • Impulsar el aumento de las indemnizaciones/retribuciones del Turno de Oficio ya que en los últimos 10 años se han visto reducidas en un 40% aproximadamente. Normalizar tales indemnizaciones/retribuciones, recabando el apoyo del Consell de l’Advocacia Catalana y de la Conselleria, solicitando al Ministro de Justicia que se regularicen las percepciones que se reciben del Turno de Oficio.
  • Intentar unificar las plataformas de Lexnet y E-Justicia y abogar por la eliminación de Juzgados híbridos, es decir, que la presentación telemática sea suficiente.
  • Elaborar un plan de fomento de la lengua catalana en los Tribunales de Justicia.

 

¿Puede contarnos las medidas o propuestas que defiende para implantar en el Colegio de Abogados?

Destacaría especialmente la profesionalización de todo el personal del Colegio; potenciar el uso del catalán; la reducción de las cuotas colegiales de forma proporcional en consonancia con el sistema de tramos en vigor; campañas de comunicación reforzando la figura del Letrado/a en la sociedad; la creación de un servicio de asistencia informática con soporte remoto; impulsar el aumento de las retribuciones/indemnizaciones del turno de oficio; mejorar la Biblioteca y su acceso online  así como la oferta formativa; el fomento de cursos por streaming; seminarios gratuitos a cargo de profesores/juristas de prestigio, abogados/as Sénior y profesionales de escuelas de negocio y especialmente de aquellas que trabajen con las nuevas herramientas tecnológicas (startups, Legal Tech, soluciones y consultas jurídicas online, formulación de sistemas interactivos).

Estos últimos  meses, hemos informado del tema de la póliza de responsabilidad civil del colegio, ¿Cuál es su postura? ¿Lo cambiará o lo mantendrá?

En primer lugar, tenemos  que  evaluar y  analizar las  condiciones formalizadas  en  el contrato suscrito por parte del ICAB con la aseguradora  de RC. En nuestro programa ya se establece la necesidad de renegociar la póliza colectiva, llevando a cabo tal proceso de contratación de forma transparente.

¿Qué opinión le merece la gestión de la actual Junta de Gobierno?

La actual Junta de Gobierno ha trabajado de forma incuestionable paro mejorar el Colegio de la Abogacía, así como las condiciones de todos  los colegiados/as por lo que nosotros proponemos una mejora  de lo que  ya se ha obtenido. Considero que la actuación  de la actual Junta de Gobierno debería ser calificada con un notable alto. Ahora bien, nuestro candidatura no debería definirse estrictamente como continuista, sino más bien como renovadora.

 ¿Cómo sería su Decano ideal?

El Decano ideal tiene que haber vivido todo aquello relacionado con el Derecho de forma directa. Es decir, aquella persona que conozca los problemas reales de nuestra Justicia, así como las inquietudes de nuestros colegiados/as. Una persona cercana a los demás que, por su experiencia, sea conocedora en primero persona de los diversos ámbitos de la Justicia y tenga la experiencia directa de las vicisitudes de nuestro profesión, en contacto permanente con los Tribunales.

Desde un punto de vista más personal, ¿por qué ha decidido presentarse  a decano del ICAB?

Siempre he asumido responsabilidades y, en ocasiones he ocupado diversos cargos, que nunca habían sido un objetivo para mí, sino que han sido propuestos por compañeros/as de profesión. En esta ocasión ha sucedido lo mismo. Diversos compañeros/as de profesión me expresaron su deseo de que yo liderara una Candidatura a Decano y tras consultarlo con mi familia, teniendo en  consideración la magnitud  del  reto,  acepté  la  propuesta  y debo reconocer que es un placer liderar este proyecto, puesto que mis compañeros de candidatura son personas de una gran calidad humana, conocedores del Derecho en su día a día, sin ser Abogados/as con gran repercusión mediática y que han puesta toda su ilusión y dedicación en esta Candidatura.

 ¿Por qué decidió estudiar derecho y dedicarse a la abogacía?

Téngase en consideración que he estado vinculado al mundo del Derecho desde que tenía 15 años. En  primer lugar en Oficialía de Sala de la Audiencia Provincial de Barcelona, posteriormente como Jefe de Despacho del  Excmo. Procurador de los Tribunales y Ex Decano D. Josep Puig Olivet Serra (q.e.p.d), y en la actualidad llevo más de 40 años de ejercicio de como Letrado autónomo con Despacho propio. Por tanto, toda mi vida ha estado vinculada al mundo del Derecho.

 Si no se presentase usted, ¿quién le gustaría que fuera su futuro Decano?

Nuestro futuro Decano debería ser una  persona próxima, transparente, honesta  y con la iniciativa y coraje necesarios para liderar un proyecto de mejora del Colegio. Reitero que es ineludible el hecho de que conozca en  primera persona las vicisitudes de la profesión y el trato con los Tribunales de Justicia, compañeros  y clientes. Una persona empática con los colegiados/as.

Si no hubiera ejercido la abogacía ¿a qué le hubiera gustado dedicarse?

En caso de no ser Abogado, profesión del todo vocacional, me  hubiera gustado ser Médico. Ambas profesiones ofrecen un contacto directo con paciente/cliente,representas una figura de máxima confianza y dan la oportunidad de aportar soluciones a la persona que las requiere.

La empatía, necesaria en ambas profesiones, es un aspecto incuestionable.

 

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