Entrevistamos a Vanessa González candidata a Decana del ICAB

Con motivo de las elecciones para renovar a la junta del Gobierno del Colegio de Abogados de Barcelona el próximo 28 de junio, entrevistamos a los candidatos que optan a la elección de Decano

Vanesa González abogada especializada en materia laboral y penal, presidenta de ALTODO Cataluña se presenta de nuevo a unas elecciones para dirigir el Colegio de Abogados de Barcelona y así oxigenar la institución.

Si tuviera que resaltar o resumir su candidatura en una idea o propuesta ¿Cuál sería?

El aire fresco, el oxígeno que le falta a un Colegio de Abogados en el que no se puede ya ni respirar de tantas puertas cerradas, tantos secretos guardados y donde, en definitiva, hay mucho que ocultar a los colegiados que sólo son vistos como un nicho de negocio, no como compañeros, ni como personas y por supuesto, sin derechos.

Somos la única esperanza de futuro de los abogados de Barcelona. La única alternativa que daría un cambio verdadero al Colegio, que es lo que necesita, que se le dé la vuelta.

¿Qué quiere hacer cuando llegue al Colegio?

Reducir gastos superfluos para poder rebajar las cuotas, iniciar medidas urgentes para dignificar la profesión, y para erradicar la enorme precariedad de los abogados de Barcelona e implantar una política de transparencia total y de fomento de la participación colegial.

¿Puede contarnos las medidas o propuestas que defiende para implantar en el Colegio de Abogados?

La rebaja de las cuotas colegiales para mayores de 65 años y colegiados hasta 3 años de colegiación es una prioridad para mí, la reforma de los estatutos por otros democráticos, es también urgente y fundamental.

Estos últimos meses, hemos informado del tema de la póliza de responsabilidad civil del colegio, ¿Cuál es su postura? ¿Lo cambiará o lo mantendrá?

La primera que advirtió de las irregularidades sobre la póliza de responsabilidad fui yo, así como la única que promovió los votos negativos en la asamblea y la que busco alternativas junto con los compañeros que me acompañan he sido yo, por tanto, obviamente lo cambiaremos y sacaremos a concurso público la contratación de la nueva póliza para obtener una póliza favorable a los colegiados.

Mi posición es que debe crearse una comisión de investigación de los escándalos relacionados con la póliza de responsabilidad civil.

¿Cómo sería su decano ideal?

Un compañero más, que nos defienda con honestidad y sobre todo un Decano que no chille como un loco, ni retire la palabra a los compañeros, un Decano legítimo que merezca por méritos propios ostentar la representación de los colegiados del ICAB y que no utilice el ICAB como puerta giratoria para sus cargos, prebendas y favoritismos a los estómagos agradecidos.

Desde un punto de vista más personal, ¿por qué ha decidido presentarse a decana del ICAB?

En el escenario colegial del ICAB habitual hay dos partes; la Junta de Gobierno actual, formada por Oriol Rusca Nadal, que a mi juicio ha llevado a cabo una gestión empresarial, que no corporativa, nefasta que ha perjudicado los derechos e intereses de las personas colegiadas y se ha beneficiado él y las personas que le han apoyado de un colegio profesional que desde luego es cualquier cosa, menos el Colegio de “todos los colegiados”; y yo y la asociación que represento ALTODO CATALUÑA, asociación de letrados por un turno de oficio digno en Cataluña, que nos hemos tenido que defender de una cascada de violaciones de derechos fundamentales  respecto a nuestras personas por la Junta de Gobierno actual del ICAB, cosa obvia después de que el TSJCAT haya reconocido en una histórica sentencia que he logrado junto a tres compañeros más. Desde hace años el ICAB ha ido convirtiéndose en una empresa gobernada para el beneficio de las castas colegiales que se han hecho con el control de la profesión para convertirla en un coto privado de algunos señores feudales que gobiernan Cataluña y nuestra profesión, cual terrateniente cualquiera. Hemos tenido que luchar contra las oligarquías y los caciquismos que desde hace años se vienen produciendo en nuestra corporación, y nadie más que yo ha estado en Asambleas peleando contra las Junta de Gobierno que ha actuado de forma despótica y tirana. En mi opinión, ¿qué futuro candidato participó en la reforma de nuestros estatutos?, ¿qué futuro candidato los impugnó? ¿qué futuro candidato  ha luchado contra la administración y el propio Colegio recurriendo año a año, a unos módulos del turno de oficio que son completamente indecentes?¿qué futuro candidato ha protestado si quiera porque las elecciones al CGAE se hayan celebrado con una total falta de trasparencia sin siquiera publicitar la convocatoria electoral en el tablón de anuncios como exige el estatuto de la abogacía española?, ¿ qué futuro candidato ha pedido explicaciones año tras año ante la falta de transparencia del ICAB, y el despilfarro y la opacidad en salarios de gerentes y directores que cobran más que un ministro?,¿quién ha pedido explicaciones en relación al destino de los fondos colegiales que se despilfarra entre asociación y sociedades que hasta ahora se desconocían? Ninguno, nadie ha estado, nadie se ha preocupado, a nadie le ha importado y, como siempre, cuando se acercan fechas próximas a las elecciones al decanato del ICAB empiezan a salirle novios y novias, que en mi opinión no merecen ningún voto. Pido a las personas que reflexionen y piensen en quien ha luchado por la democracia, la verdad y la dignidad, por el mantenimiento de un Estado de Derecho que, día a día, se destruye, que se ha hecho y en que se ha trabajado. Mi trabajo me avala y considero que soy la persona legitimada para impulsar la única renovación total del ICAB que se propone, porque las castas de la abogacía nada van a renovar y desde luego cualquier reforma o renovación de la casta será siempre tendente a eliminar abogados de Barcelona y a destruir lo más preciado de la abogacía, la independencia.

En conclusión, me presento al cargo de Decana para luchar por la abogacía, para defender la profesión de los constantes ataques de los poderes públicos que sufre, para luchar por el estado social y democrático de derecho que se está destruyendo, y especialmente para democratizar nuestro Colegio de Abogados, porque no quiero que la Junta de Gobierno continúe en manos de los que utilizan el decanato como puerta giratoria y por y para su propio beneficio, ni en manos de los que pretenden lucrarse económicamente de nuestro Colegio y jamás han estado, ni estarán, porque ponerse la toga es para ellos anecdótico.

¿Por qué decidió estudiar derecho y dedicarse a la abogacía?

Porque quiero un mundo mejor y siento la justicia como una prioridad en mi vida.

Si no se presentase usted, ¿quién le gustaría que fuera su futuro decano?

Un colegiado independiente con ilusión por renovar totalmente el Colegio y por estar dispuesto a partirse la cara por los colegiados.

Si no hubiera ejercido la abogacía ¿a qué le hubiera gustado dedicarse?

A la judicatura.

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