Entrevistamos a Mara Monreal, nueva presidenta de la CEAJ

Mara-Monreal.jpg

“El cambio más importante que necesitamos es motivacional y esperamos ser capaces de conseguirlo”

Desde el pasado 17 de diciembre, Mara Monreal es la nueva presidenta de la Confederación Española de Abogados Jóvenes (CEAJ). Su candidatura resultó vencedora frente a las de Rosa Manrubia y Ahinoa Franco en la celebración del pleno trimestral del CEAJ.

La joven malagueña, con apenas 30 años, sucede a Cristina Llop tras haber obtenido 42 de los 104 votos emitidos.

Así, la ejecutiva queda integrada por Erika Ruíz (AJA Gijón), como vicepresidenta; Alba Tásies (GAJ Barcelona), como secretaria; Garbiñe Gorostiza (AJA Bizkaia), como tesorera; y la participación de los vocales Juan Calle (AJA Sevilla), Jesús Asenjo (AJA Valladolid), Inés Blanco (AAJ Salamanca), Marcos J. Espejo (GAJ Tarragona) y Laura Sánchez (AJA Alcalá de Henares).

De este modo, hemos solicitado a Mara Monreal que nos haga un hueco en la apretada agenda de los últimos días y hemos podido plantear varias cuestiones que preocupan a la Abogacía, en general, y a la Abogacía Joven, en especial.

1. Mara, con tal sólo 30 años ya cuentas con una gran trayectoria profesional, háblanos de tus comienzos como abogada.

Creo que el secreto está en que siempre he tenido muy claro lo que quería hacer y ser, nunca me planteé unas oposiciones por ejemplo. Siempre supe que quería ser abogada penalista y dedicarme al penal, así que desde que terminé la carrera me formé (y me sigo formando) para ello y llegar a ser una de las mejores. En definitiva, creo que amar la profesión que tienes y tener las cosas claras ayudan mucho.

2. Y en la política colegial, ¿cómo empezaste a adentrarte en ella?

Cuando empecé a ejercer decidí hacer el máster de abogacía (pese a que para mí no era obligatorio) para estar más preparada, eso me hizo entrar en contacto directo con el Colegio. En ese momento me di cuenta de que había muchas cosas por cambiar y la que por tiempo de ejercicio me tocaba más cercana era la agrupación de abogados jóvenes, así que junto a unos amigos y compañeros del máster decidimos presentarnos a las elecciones y ahí empezó todo. Creo firmemente que si quieres cambiar algo debes estar dentro de ello para conocerlo bien. También estuve un tiempo en la Comisión de Derechos Humanos de ICAMálaga lo cual me ayudó a ver el funcionamiento más allá de los jóvenes. Después como ya sabéis comenzó mi viaje en CEAJ como Secretaria de la Confederación.

3. ¿Crees que el nivel de compromiso que requiere la presidencia del CEAJ es compatible con tus compromisos laborales?

Realmente así lo espero, me tocará trabajar muchas más horas pero creo que es un puesto que lo merece, además formo parte de un gran equipo de 9 personas en el que tengo absoluta confianza para delegar trabajo y compartir obligaciones.

Por otro lado, pienso que si no estás en el día a día de la abogacía es imposible luchar por ella, es la manera directa de conocer las necesidades por ello creo inherente a ser presidenta de la abogacía joven el ejercer la profesión, y en mi caso no solo de particular sino también en el turno de oficio.

4. ¿Qué cambios crees que necesita el CEAJ para adaptarse a los nuevos tiempos?

Tenemos mucho potencial como hemos venido demostrando hasta ahora, creo que el cambio más importante que necesitamos es motivacional y esperamos ser capaces de conseguirlo.

5. ¿Cuál será tu primera medida?

Estamos trabajando actualmente en nuevas medidas que presentaremos en la próxima Trimestral pero aún tenemos que ultimar detalles. De momento reestructuraremos la manera de trabajar.

6. ¿Planteas un mayor acercamiento entre el CEAJ y el CGAE?

Creo que ya estamos cerca del CGAE, trabajamos en sus comisiones como cualquier otro miembro y se nos escucha. El siguiente paso será trabajar para conseguir el voto en los Plenos.

7. Si tuvieras que elegir entre la política y la abogacía, ¿con qué te quedas? ¿Qué es lo que más te gusta de la abogacía?

 ¿Por qué elegir si puedo hacer las dos? En estos momentos de mi vida me siento muy realizada porque estoy en dos campos que me gustan mucho y que se aúnan en dos palabras: Política Colegial. De todos modos y sin dudarlo… si tuviera que elegir, elegiría la abogacía. Creo que ese sentimiento de ganar una vista que estaba muy complicada o ver la emoción de tu cliente cuando le das una buena noticia realmente no tiene precio, la abogacía es una profesión preciosa, difícil, pero preciosa.

8. Y a los abogados jóvenes, que apenas están empezando, ¿qué les recomiendas?

Un abogado debe ser emprendedor, perseverante, tener agilidad y fortaleza mentalmente y ante todo ser responsable. A parte, desde mi punto de vista, dependiendo la jurisdicción o ámbito en el que trabaje creo que deberá tener unas cualidades u otras.

 9. Tus comienzos están ligados al GAJ de Málaga, ¿crees que la abogacía andaluza tiene algún tipo de peculiaridad o requiere algún cambio diferente al resto de España?

No creo que se pueda decir que Andalucía es diferente al resto de España a priori, si tuviera que diferenciar lo haría entre grandes ciudades y pequeñas, ya que la competencia o las oportunidades no son las mismas en unas y otras. Como abogacía institucional sí creo que hace falta un cambio en Andalucía, más representantes femeninos ya que en estos momentos todos son Decanos.

10. Por último, como malagueña, ¿qué lugar y qué plato nos recomendarías en una visita a Málaga?

Pues de Málaga os diré un sitio al que voy con mis compañeros de GAJMálaga y es muy peculiar, es el café-bar Aguilera, junto a la estación de autobuses, y sin dudarlo el plato que siempre pido los chocos a la plancha. Pero como soy de Fuengirola, y si se me permite, os recomendaré un rincón precioso para merendar que es San Chocolate, no puedes venir a Fuengirola e irte sin probar una de sus tartas.