Dueño de sociedad en concurso se apodera de un bien para su patrimonio personal

Como administrador de la sociedad carecía de facultad de disponer o enajenar

La sentencia construye la premisa fáctica con los siguientes elementos: el recurrente conocía la situación concursal de la empresa de hormigones, la existencia de un arrendamiento de industria entre el administrador concursal de aquélla y la otra sociedad de áridos también del acusado y su hermano y que, pese a la existencia de nuevas facultades sobre los vehículos, respecto de los cuales ya carece de facultades de disposición, procedió el recurrente a colocarlos fuera del control del dueño con intención de hacerlos suyos con correlativa desposesión de la entidad propietarios.

Indiscutida la realidad del concurso y arrendamiento, el Tribunal razona su convicción de que el acusado no ignoraba las consecuencias de ello, sin que el recurso cuestione ahora tal aspecto de la motivación de la sentencia. La impugnación se centra en el desprecio de aquellos testimonios configurados por la versión del juicio oral.

Y el tema fáctico objeto de discrepancia es si el modo en que los vehículos son trasladados evidencia el ánimo de apoderamiento ilícito.

Sin embargo, el Supremo considera que el acusado, en cuanto titular de la sociedad, dueña de los vehículos, en concurso, tenía, por ello, afectadas sus facultades de disposición (vid. art. 43 de la ley concursal ). Pero, además como arrendatario tampoco tenía poder de disposición. Y en todo caso los vehículos no eran de su propiedad como persona física. Y lo que se le imputa es la inclusión en su patrimonio personal diverso del patrimonio social.

Por todo ello el Tribunal concluye que la calificación de los hechos fijados y dados como probados es correcta.

 

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.com Marginal: 70388353

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