Delito continuado de malversación de caudales públicos

Desestimación del recurso de casación formulado por la defensa del acusado contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias

La impugnación se centró en cuestionar la prueba de cargo, argumentando que se había vulnerado la presunción de inocencia en relación de la conducta del acusado, funcionario de la Guardia Civil que había sustraído pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes con motivo de la tramitación de diligencias policiales relativas al tráfico al por menor en la vía pública.

Sin embargo el Tribunal Supremo no considera vulnerada la presunción de inocencia, también se rechazó la aplicación del subtipo atenuado del art. 434 del C. Penal por colaboración en el esclarecimiento de los hechos, circunstancia que no resultó acreditada.

Por consiguiente, según la argumentación probatoria del Tribunal de apelación, el Tribunal del Jurado contó con una prueba de cargo con respecto al primer episodio fáctico sólida y concluyente, centrada en las propias manifestaciones judiciales del acusado en la fase sumarial, en las declaraciones testificales de los funcionarios de la Guardia Civil, en las actas que se extendieron sobre datos objetivos que figuran en el atestado, y en las pericias practicadas sobre la cuantía y naturaleza de la sustancia estupefaciente intervenida a un ciudadano extranjero.

Y lo mismo debe decirse en lo que afecta al segundo episodio fáctico, centrado en el hallazgo de sustancia estupefaciente en el curso del registro efectuado en la vivienda del recurrente. Pues así lo ha argumentado también el Tribunal de apelación en el fundamento tercero de su sentencia.

En efecto, el Tribunal Superior de Justicia no acogió las impugnaciones de la defensa referentes a que la droga encontrada en el domicilio del acusado no le pertenecía a él sino a su novia, y tampoco las alegaciones relativas a las actas del pesaje de las sustancias estupefacientes intervenidas.

La Sala de apelación estableció que el registro efectuado en el domicilio del acusado se ajustó a derecho, por haberlo consentido expresamente el ahora acusado, que estuvo asistido de su letrada cuando otorgó su consentimiento.

Así las cosas, ha quedado evidenciado que el Tribunal de Jurado contó con prueba de cargo consistente, plural y con un contenido incriminatorio sin duda suficiente para considerar enervada la presunción de inocencia.

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.com Marginal: 70390652

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