Delito continuado contra la ordenación del territorio, en su modalidad de prevaricación

Delito continuado contra la ordenación del territorio del art. 320-2º Código penal, en relación con los arts. 404 y 74 Código penal. La vulneración de las normas administrativas fue muy amplia, y en ocasiones el propio Alcalde recurrente, como acreditó la prueba de cargo, incentivó tal grosero apartamiento de la normativa permitiendo que se construyesen viviendas residenciales en terreno no urbanizable con el pretexto de construir obras menores para la finalidad rústica del terreno, tales como caseta para guardar aperos de labranza, o un gallinero u obras semejantes. El intento de desviar la responsabilidad en los técnicos del Ayuntamiento no puede ocultar el protagonismo del Alcalde.

En su condición Alcalde, personalmente o en conjunción de otros miembros de la Corporación Local, concedió un total de 18 expedientes, los reflejados en el hecho probado, que, formalmente tenían por objeto o bien la construcción de una habitación para aperos de labranza, almacén, caseta para uso agrícola, nave de uso ganadero, caseta de almacén, gallinero o finalidades semejantes, que se encuentran perfectamente concretados en el hecho probado en relación a los 18 expedientes. Tras informe del arquitecto municipal, del que nada se reseñó en la documentación del Ayuntamiento, ni que tampoco el arquitecto emitiera certificación de adecuación de la obra a realizar a las normas urbanísticas vigentes en el Ayuntamiento, la Junta de Gobierno Local aprobó tal obra con el VºBº del Alcalde, o entre otros casos por resolución de la Alcaldía, no obstante el promotor de la obra no comunicara ni el inicio de la misma ni su conclusión y sin que se efectuara comprobación alguna para constatar que lo realizado se ajustaba a la licencia obtenida.

Lo cierto es que en todos los casos, lo construido estaba situado en un terreno no urbanizable y que se había efectuado una obra que no se adecuaba a lo solicitado, resultando ser en la mayoría de los casos –que se identifican en el hecho probado– lo construido era una edificación tipo vivienda residencial con diversas habitaciones y porche, o naves que excedían y con mucho lo solicitado, y en todos los casos, construidos en suelo no urbanizable, además, se había realizado una obra que no se correspondía con lo solicitado.

 

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.com Marginal : 70401043

 

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