Deducción de las cuotas soportadas con anterioridad al inicio efectivo de la actividad

La sentencia del Tribunal de fecha 19 de julio de 2017 ha establecido que el empresario o profesional que tenga intención de comenzar una actividad económica tiene derecho a la deducción inmediata de las cuotas de IVA soportadas

La sentencia del Tribunal de fecha 19 de julio de 2017 ha establecido que el empresario o profesional que tenga intención de comenzar una actividad económica tiene derecho a la deducción inmediata de las cuotas de IVA soportadas por razón de los actos preparatorios de su actividad, sin esperar al inicio de manera efectiva.

La sentencia de instancia niega a la recurrente la deducibilidad de las cuotas de IVA soportadas en la adquisición de una parcela al no haber sido acreditada suficientemente con elementos objetivos la intención de iniciar la actividad empresarial.

Dice la recurrente que el fallo de la sentencia recurrida es contradictorio con las líneas jurisprudenciales de las que son representativas las sentencias que se aportan como contradictorias. La sentencia impugnada realiza un pronunciamiento opuesto y distinto del alcanzado en otros supuestos referidos a hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales.

En definitiva, así como la condición de sujeto pasivo se adquiere cuando existen indicios suficientes de que los bienes adquiridos se van a destinar al desarrollo de una actividad empresarial o profesional, de igual manera dicha condición se pierde cuando concurren circunstancias igualmente objetivas que indican que no va a desarrollarse actividad empresarial o profesional alguna. Entre estas circunstancias, y como señala la sentencia de 11 de julio de 1991, asunto Lennartz; se encuentran, entre otras, <<la naturaleza de los bienes de que se trate y del periodo transcurrido entre la adquisición de los bienes y su utilización para las actividades económicas del sujeto pasivo»”.

Como ha puesto de relieve la sentencia de esta Sala de 7 de marzo de 2014 (unifica. Doctrina 61/2012 ), la sentencia Gabalfrisa, de 21 de marzo de 2000, vino a consolidar la regla según la cual para reconocer la condición de sujeto pasivo del IVA a un empresario o profesional no era necesario esperar al inicio efectivo de su actividad, al establecer que bastaba, a estos efectos, con la mera intención, confirmada por elementos objetivos, de querer comenzar con carácter independiente una actividad económica, con independencia del lapso temporal transcurrido entre el inicio de las actividades preparatorias y el comienzo efectivo de la actividad empresarial.

 

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.es Marginal: 7040274

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