Nuevo Caso Real de “Valores Santander” producto complejo y de alto riesgo, con sentencia firme de la AP de Almería

Comentarios de D. Francisco Javier Alonso Serrano, director jurídico del procedimiento judicial del Caso Real resuelto con firmeza por la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Almería, el pasado  26 de febrero. Próximamente dispobible en Global Econonomist & Jurist.

Por Francisco Javier Alonso Serrano.

Abogado, Albox Almería.

 

La Sentencia del 26 de ferero de 2019, Seccion 1ª de AP Almería, desestima la caducidad de la acción, y condena a Banco Santander a devolver a los actores su inversión de 20.000.-€ más intereses desde la suscripción (4-10-2007) y a éstos a devolver las acciones a la entidad financiera con sus beneficios e intereses.

La principal cuestión controvertida que se plantea en el procedimiento, en relación al contrato objeto de autos, y en la que esencialmente se centra la demandada, recae en la existencia o no en error por vicio en el consentimiento por la falta de explicación por parte del banco del producto que suscribía con esta parte demandante

El importe que la parte compradora fuese a recibir finalmente estaba sujeto a FLUCTUACIÓN a lo largo del período que transcurría desde la perfección del contrato hasta la fecha del canje, voluntario u obligatorio, LLEVADO A CABO EL 4 DE OCTUBRE 2012 en que obtuvieron un rendimiento negativo por importe de 7.000 euros, es decir, una pérdida de 13.000.-€.

Es éste el momento en que la parte actora tuvo el VERDADERO, CLARO y DEFINITIVO conocimiento de los riesgos que supuso la operación y el quebranto económico que tuvo como resultado,

 

El hecho de advertir una importante merma en la inversión, hecho que no ha quedado probado, tampoco permitiría concluir que dicha información fue COMPLETA y PRECISA, y mucho menos que pudiera permitir a la parte demandante conocer de una forma verdadera y definitiva las características del producto, los riesgos asumidos y las pérdidas en que finalmente puedan incurrir.   

Cuando los actores adquirieron el producto financiero de valores o bonos convertibles en acciones no pudieron tener efectivo conocimiento del alcance de su error hasta el momento en que se produjo el canje obligatorio, ya que es en aquel momento en que se produce la fijación del EFECTIVO PRECIO de su adquisición y por ende puede tener constancia de la trascendencia económica de su operación. Todo ello con independencia que pudiera haber vendido parte del producto o pudiera haber pignorado el mismo, pues lo cierto es que SI NO ESTABA FIJADO EL PRECIO DE LA ACCIÓN no podía tener real conocimiento del impacto económico de la operación y por ende de las obligaciones asumidas.

No es correcto que la prueba tomada en consideración con carácter principal para considerar probado que Banco Santander cumplió su obligación de información sea unas cartas que en todo caso enviaban información fiscal, y cuya recepción y contenido no quedaron acraditadas

 

El Tríptico no está firmado por la parte actora y en la oposición a la demanda era la primera vez que lo veía.

 

El Folleto explicativo igualmente lo ve por primera vez con la contestación a la demanda que hace Banco Santander y tampoco está firmado por esta parte.

 

En la orden de compra del producto no se señala la tendencia a la baja de la acción, ni el riesgo de no percibir remuneración, entre otras cuestiones, definiendo los riesgos en términos generales, sin incluir escenarios cuantitativos.

 

En las cartas que se dicen enviadas por las sociedades colaboradoras con Banco Santander (Meydis y Comunicación y Publicidad Directa) no consta acreditado que fuesen recibidas por la parte actora, ni lo que se envió ni su contenido.

 

Tampoco la entidad financiera demandada consideró oportuno proponer el interrogatorio de los actores en un intento por aclarar las circunstancias en que se habría desarrollado esa invocada “información verbal”. La parte demandada debió correr con las consecuencias de la referida falta de interrogatorio de los actores y que a buen seguro habría permitido calibrar al Tribunal cual fue el alcance de la información proporcionada en su día.

 

Nada se sabe acerca de la información verbal prestada a los potenciales inversores. Solo se conoce, por la testifical del director, que el tríptico informativo se entregaba junto con la orden de suscripción.

 

Es obvio que esa entrega simultánea a la contratación en firme del producto financiero, en caso de haberse realizado, lo que tampoco ha quedado probado, no cumple las exigencias de toda información previa, ya que para tomar decisiones de inversión “con conocimiento de causa” esa entrega lógicamente debe preceder con un plazo de reflexión mínimo a la contratación misma.

 

Acerca de la excusabilidad la doctrina legal (por todas, SSTS de 3 de febrero y 30 de noviembre de 2016 ) ha establecido que, debido a los elevados estándares de protección del inversor, vigentes incluso bajo la normativa pre-MiFID, no basta cualquier formación o experiencia previa ( en este caso Abogados) para afirmar la inexcusabilidad del error, sino que debe ser específica del tipo de producto de que se trate.

 

No se acredita que la condición de inversor experto que Banco Santander atribuye a la actora es tal, puesto que nunca suscribieron los actores ( Abogados) productos similares o idénticos.

 

Caso disponible próximamente en Global Economist Jurist.

Fuente para consultar más casos reales: www.globaleconomisjurist.com

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