El Alto Tribunal se manifiesta sobre la obligación bancaria de actuar en interés de sus clientes

El Supremo comparte plenamente el criterio de la resolución sancionadora cuando indica que: "Por lo que se refiere a la existencia de intencionalidad o reiteración", este criterio no puede más que entenderse como agravante o no aplicar.

 

Tanto la calidad de servicio como el interés del cliente pueden reputarse como conceptos jurídicos indeterminados pero son susceptibles de concretarse mediante criterios lógicos, técnicos o de experiencia de cara a prever con suficiente seguridad las características de la conducta constitutiva de la acción típica y desde luego el interés del cliente participe en la inversión de fondos pasa porque obtenga la mayor ganancia posible lo que es difícilmente conciliable con una generalización en la opción a favor de las acciones con las comisiones de gestión Superiores. El modelo de gestión de ” arquitectura abierta “, cuando pasa del modelo abstracto a lo concreto de su generalizada aplicación en las cifras expuestas y en las consecuencias económicas señaladas, vemos que difícilmente se justifica en la finalidad de promover el acceso a un mayor número de IIC y en un aumento de la calidad del servicio.

El Tribunal recuerda que el fenómeno se reproduce en tipologías de acciones de la misma clase – que no exigían importe mínimo de inversión o que tenían el mínimo de suscripción más bajo. Por otro lado, el carácter abierto no tenía por qué conducir, generalizadamente, al sobrecoste para el cliente y paralelamente un benefició añadido para la entidad. Aun en el diseño de un modelo abierto, nada justifica que dentro de las mismas clases de acciones, que tienen las mismas condiciones de acceso se elija, por sistema, las de mayor comisión.

Asimismo, no puede alegarse incertidumbre normativa ante el aplastante criterio lógico de que algo falla en lo que concierne al interés del cliente, si mayoritariamente se le orienta hacia lo más costoso para él que , como derivada, siempre es más beneficioso para la entidad y sin olvidar que la Entidad , que es la que diseña el sistema, tenía los medios adecuados para detectar que el diseño de su modelo de gestión estaba ocasionando, en la práctica, de forma generalizada un sobrecoste para sus clientes, así como tenía la capacidad de evitarlo, como de hecho sucedió cuando , a raíz de la inspección realizada por la CNMV, el Banco, aun manteniendo el modelo de gestión de ” arquitectura abierta ” , modificó su diseño para corregir el perjuicio que se estaba causando a los clientes. Ello evidencia que la cuestión no gravita en confrontar un sistema de arquitectura abierta con otro de arquitectura cerrada, ni en las consecuencias de una estandarización frente a una gestión personalizada, tal y como se ha defendido en la pericial de parte.

El Alto Tribunal comparte plenamente el criterio de la resolución sancionadora cuando indica que: “Por lo que se refiere a la existencia de intencionalidad o reiteración”, este criterio no puede más que entenderse como agravante o no aplicar. La intencionalidad o la reiteración de la conducta infractora requieren un especial ánimo del infractor que convierte su conducta en especialmente grave, motivo por el cual sólo podrá considerarse como circunstancia agravante o, en su defecto, no aplicarse.” Es evidente que la circunstancia mencionada en el art. 131 de la LRJ-PAC está remitiendo a un agravado animo infractor en relación al básico del tipo sancionado y en el caso de la “naturaleza y entidad de la infracción ” mencionada en el art. 106 ter de la LMV remite a aspectos objetivos de la misma y no al especial propósito buscado , que, además, en el caso de autos no puede encubrir un sistema que en su diseño, imputable únicamente a la Entidad, no estaba tendencialmente ordenado , en su generalidad aplastante, a buscar el interés óptimo del cliente con el añadido que ello implicaba correlativamente un mayor beneficio, aunque, supuestamente, no lo buscara como propósito primero de su acción.

 

Puede leer el texto completo de la sentencia en www.casosreales.es Marginal: 70424513

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